Artìculo publicado por la Revista A Parte Rei. año 2000. Para leer haz click a continuaciòn:
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PAGINA DE OPINIÒN ACERCA DE TEMAS DIVERSOS ESPECIALMENTE RELACIONADOS CON POLÌTICAS PUBLICAS Y CIUDADANÌA EN VENEZUELA.
viernes, 8 de julio de 2011
sábado, 2 de julio de 2011
LA IDEOLOGÌA EN LAS POLÌTICAS SOCIALES.
La pregunta es ¿hay en Venezuela en este momento "políticas sociales socialistas"? Tal interrogante se plantea dado que los altos funcionarios gubernamentales al calificar los cursos de acción en materia agroalimentaria, habitacional o educativa, utilizan a menudo tal expresión. Se entiende que esto forma parte de un discurso en la formulación y gestión de las políticas públicas que al colocar este rotulo quiere poner el énfasis en el componente ideológico, es decir, tales políticas responden a un proyecto político de corte socialista. Más allá de considerar la política social como "una construcción ideológica hegemónica de los grupos de poder" (Hernàndez, 2009), vale la pena revisar la consistencia entre el discurso y la realidad.
Se observa la tendencia -al menos en el discurso- a marcar una diferencia entre la actual gestión social y las anteriores "políticas sociales capitalistas" o del llamado período de ajuste neoliberal. No obstante, la orientación ideológica del gobierno debería llevarlo a la adopción de un modelo o enfoque de política social: en este caso cabe esperar que se defienda el modelo universalista con enfoque de derecho social, en oposiciòn al modelo residual que se impuso en los años noventa, que tanto ha sido criticado en los diagnósticos oficiales.
En el actual contexto podemos apreciar varios elementos para el debate, a saber:
En el actual contexto podemos apreciar varios elementos para el debate, a saber:
- Desde el punto de vista operativo, política social se ha centrado en la satisfacción de las necesidades básicas o los déficit sociales acumulados de bienes y servicio sociales, cuestión que no conlleva automàticamente a la calidad de vida y el bienestar social de la población. Mucho menos si la política social se reduce a la atención de demandas puntuales, sin tomar las medidas necesarias para garantizar la equidad y eficiencia en la asignación y ejecución del gasto social.
- La tentaciòn proselitista, especialmente en coyunturas preelectorales, lleva a los gobiernos subnacionales y locales a privilegiar las transferencias directas de bienes y servicios, típicas del modelo residual de política social de los años noventa. La proyección mediatica de este tipo de "ayuda social" y el afán por recibir el "agradecimiento popular" refleja el interés de los actores políticos en ejercicio de gobierno por capitalizar el dividendo que deja el ocuparse de la entrega directa de estas transferencias. Aquí se cae el discurso del modelo de políticas sociales "socialistas".
- Cabe destacar que este último aspecto no es algo nuevo, ni ajeno a lo que ha sido uno de los objetivos principales de dicha política: brindar legitimidad política al gobierno, mediante la redistribución de una parte de la renta petrolera. No obstante, en los últimos años, parece que se ha vuelto más delgada o difusa la línea que separa institucionalidad pública y el partido de gobierno o la separación que debe existir entre la estructura del Estado y el ámbito privado de los intereses y aspiraciones personales de los dirigentes políticos.
- Lo que antes era criticable, como por ejemplo hacer proselitismo político con los recursos o programas sociales, hoy en día se ha impuesto como la norma. Al punto que los beneficiarios de las políticas sociales -aún cuando compartan ideològicamente o simpaticen con la ideología revolucionaria- les cuesta hacer una crítica respecto a este punto. Por ejemplo, en las misiones educativas, una "materia adicional" es el acompañamiento que los estudiantes o participantes deben dar a las actividades partidistas o movilizaciones organizadas por el poder ejecutivo. Se confunde entonces el disfrute de un derecho social como lo es la educaciòn con la lealtad del beneficiario hacia el proyecto político del gobierno.
- En consecuencia, al exigir lealtad y acompañamiento, las personas no reciben trato de ciudadanos con derechos sociales, sino el trato de asistidos sociales con el deber de lealtad al proceso político. Esta práctica está generalizada en todos los niveles de gobierno y en todas las toldas políticas que tienen algún nivel de poder, de transferencia de ingreso o de manejo de la política social. Por tanto puede decirse que forma parte de la "cultura política" nacional.
En suma, los aspectos antes citados contradicen la emergencia de un nuevo modelo de política social. Los problemas presentes más bien refuerzan las tendencias de los años noventa, respecto a la gestión social aunque el discurso se presenta en un nuevo formato "socialista-revolucionario".
Es pertinente la evaluaciòn e investigaciòn del tema.
viernes, 1 de julio de 2011
LA CONSTRUCCIÒN DEL BIENESTAR SOCIAL
Hay que partir del hecho de que toda sociedad aspira el bienestar social (BS), èste es un valor social y a la vez una pràctica social. El BS no se decreta, se construye en forma colectiva. Requiere una relaciòn Estado-sociedad democràtica, que exprese la construcciòn de un proyecto de sociedad que promueva la participaciòn polìtica y ciudadana, asì como el fortalecimiento de los derechos sociales. Independientemente de los estándares de bienestar social y de los paràmetros que orientan la ciudadanìa en cada naciòn, debe existir un balance de poder entre el Estado y la sociedad. La institucionalidad pùblica, asì como la organizaciòn social deben ser eficientes, en el desarrollo de polìticas pùblicas que respondan a los intereses del colectivo nacional.Para leer artìculo de la autora relacionado con este tema hacer click aquì: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/904/90411687008.pdf
Al respecto, no hay que olvidar, que en Amèrica Latina -y desde luego de Venezuela- se han detectado las dificultades en la construcciòn de una relaciòn Estado-sociedad inclusiva, democràtica y participativa. Estas dificultades se traducen en el malfuncionamiento del sistema de protecciòn social y de bienestar social.
En la pràctica, lo màs destacado ha sido el uso patrimonial de los recursos pùblicos, la relaciòn clientelar como criterio principal de asignaciòn de esos recursos y el centralismo en la toma de decisiones de polìticas pùblicas.
En el panorama actual -y aùn cuando no se haya hecho una evaluaciòn integral de la políticas sociales aplicadas en los ùltimos diez años- es claro que la superaciòn de los problemas antes mencionados es un desafìo y debe ser parte fundamental del compromiso ètico-polìtico de las distintas fuerzas sociales en Venezuela, reeditando el pacto social necesario para mantener la gobernabilidad democratica en el paìs.
sábado, 11 de junio de 2011
miércoles, 1 de junio de 2011
lunes, 30 de mayo de 2011
Paisajes de La Habana-CUBA.
viernes, 25 de febrero de 2011
VIII CONGRESO CIENTIFICO DE LA UDO-2010
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| MOMENTO DE LA PRESENTACION DE LA PONENCIA. |
AVANCES Y RETROCESOS EN LOS NUEVOS ARREGLOS INSTITUCIONALES EN LA REDISTRIBUCION DE RECURSOS Y COMPETENCIAS EN LA POLÌTICA SOCIAL EN VENEZUELA.
Progress and setbacks in the new institutional arrangements in the redistribution of resources and expertise in the social policy in Venezuela
Gómez, Irey Coromoto1; Alarcón Luis Alberto2
1Departamento de Trabajo Social; Departamento de Sociologìa2.Escuela de Ciencias Sociales. Grupo de Investigaciones e Innovaciones Sociales SOPHIS. Universidad de Oriente gomezirey3@gmail.com
En este trabajo se revisan algunos elementos asociados al proceso de descentralización en Venezuela. Particularmente, se intenta ubicar la discusión de este tema en el campo de la política social, dado que en el momento actual del período de gobierno de Hugo Chávez se han formalizado un conjunto de medidas y se han ejecutado acciones que están vinculadas a la creación y desarrollo de nuevos arreglos institucionales que implican nuevas formas de redistribución de poder en el ámbito local y regional, que entre otros aspectos inciden en la distribución de recursos y competencias en materia de asistencia social y servicios sociales. Cuestiones que indudablemente son de vital interés para la vida social. De ahí que nos proponemos analizar algunos cambios actuales que se han dado en el proceso de descentralización de la política social, tomando en cuenta las reformas jurídico-políticas màs recientes, tales como el redimensionamiento de los Consejos Comunales y la emergencia de las Comunas, las cuales en el marco del proyecto político-administrativo impulsado durante el periodo 1999-2010, han ido sustituyendo paulatinamente otras instancias de mediación y vienen a jugar un rol de importancia en la administración y control de bienes y servicios otorgados por la política social en nuestro país. El trabajo tiene un carácter documental, apoyándose principalmente en documentos oficiales y las leyes y reglamentos aprobados en forma reciente, con respecto al funcionamiento de los Consejos Comunales y de las Comunas. Entre los resultados tenemos que se viene dando una redistribución de poder que tiende a promover la centralización de competencias y la discrecionalidad de ciertos actores políticos, manteniendo a su vez en un bajo perfil a las instituciones que tradicionalmente sustentaron el sistema de bienestar social en Venezuela, así como a instancias de poder político, tales como Alcaldías y Gobernaciones, que otrora tuvieron el liderazgo en esta materia. Se concluye, la necesidad de socializar la discusión y evaluar el impacto de estas reformas, sus implicaciones tanto administrativas como políticas, dado que existe el peligro de que se profundicen los problemas de funcionamiento que ya viene presentando la política social en nuestro país, planteándose nuevos retos, en materia de gestión social y construcción de ciudadanía.
Palabras clave: Comunas, Consejos Comunales, Política social, Gestión social, Descentralización.
SER UN CIUDADANO O SER UN ASISTIDO SOCIAL?
| La representaciòn Wayu. |
He ahí el motivo principal de estas lineas, a través de las cuales quiero compartir situaciones de la vida cotidiana en las sentimos esta ausencia de ciudadanìa.
LAS INCONSISTENCIAS DE LA UNIVERSIDAD PÙBLICA VENEZOLANA:
NOTA: DEDICADO A MIS QUERIDAS COLEGAS DEL DPTO DE TRABAJO SOCIAL DE LA UDO, CON QUIEN HE COMPARTIDO LAS ALEGRIAS Y PENAS DE ESTA PROFESIÒN. LAS FELICITO POR SU ESFUERZO CONSTANTE DE SUPERACIÒN ACADÈMICA, SU DON DE GENTE Y SU HUMILDAD. Irey
UN DOCENTE TITULAR A DEDICACIÓN EXCLUSIVA (profesor universitario) gana mensualmente 60% menos que un taxista 04/10/2010 La idea de que un profesor universitario venezolano vive con lujos y forma parte de la clase media alta es un mito. Estudios revelan que la capacidad de compra del profesorado en la actualidad es cinco veces menor a la que tenía el gremio hace 26 años. ¿Es justo el salario de un profesor? ¿Cuánto gana un catedrático en Venezuela? Para recuperar el sueldo real de hace 26 años, un profesor titular a dedicación exclusiva tendría que ganar un salario nominal estimado en 25 mil bolívares fuertes. Sin ánimos de desprestigiar ningún oficio, hasta un taxista gana más dinero que un docente dedicado a la educación superior pública. Los profesionales del volante pueden hacer en un día no tan bueno 300 bolívares fuertes que equivalen a ocho mil mensual. ¡Sin estar sujetos a un horario estricto ni realizar mayor esfuerzo intelectual! Por el contrario, un profesor universitario de máxima categoría, que alcanza este estatus después de un mínimo de 15 años de servicio, hacer trabajos de ascenso, maestrías, doctorados y publicar artículos en revistas científicas arbitradas, apenas devenga un sueldo de cinco mil 166 bolívares fuertes mensuales. ¡La diferencia es significativa considerando la relación esfuerzo-remuneración! La cuestión se pone más deprimente cuando hablando de la categoría más baja del escalafón: un asistente a medio tiempo gana 766 bolívares fuertes al mes según la tabla de sueldos vigente desde 2008 y aprobada por la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU). ¿Es posible sobrevivir con tan poco dinero? Época que no volverá Año tras año el salario del profesorado se deteriora más. La inflación es uno de los principales responsables según un análisis elaborado por Rafael Piña Pérez, economista y profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia (LUZ). En 1984, entraron en vigencia las normas de homologación, instrumento que establece un ajuste de los sueldos de los profesores de todas las universidades y centros de educación superior públicos cada dos años, de acuerdo al nivel de inflación publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV). Ese año el sueldo nominal (dinero que percibe un trabajador a cambio de su labor) se fijó en 16 mil 50 bolívares de los anteriores. El sueldo real (capacidad del salario nominal para la adquisición de bienes y servicios de acuerdo al índice inflacionario) era el mismo. Veintiséis años más tarde, en 2010, el salario nominal se registra en 5.166.000 bolívares de los anteriores pero el salario real, tomando como base el año 1984, es de tres mil 200 bolívares de los viejos, según cálculos propios del también vicepresidente de la Academia de las Ciencias Económicas y Sociales del estado Zulia. ¡5 veces menos! Para recuperar el sueldo real de hace 26 años, un profesor titular a dedicación exclusiva tendría que ganar un salario nominal estimado en 25 mil bolívares fuertes. Gastos por doquier Al observar la realidad internacional se confirma la desventaja económica del profesorado venezolano. Según cifras de la Federación Venezolana de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv), un profesor en Ecuador tiene un salario de tres mil 500 dólares al mes; en Colombia de cinco mil; y en México de cuatro mil 500. Por experiencia propia, Karelis Fernández, presidenta de la Asociación de Profesores de LUZ (Apuz) sabe que en Panamá un docente de la máxima categoría gana dos mil 300 dólares. En Venezuela, haciendo la conversión al régimen cambiario oficial de 4.30, los profesores ganan entre 178 y 1200 dólares, de acuerdo al mínimo y al máximo escalafón. La gremialista aseveró que los docentes universitarios ya no se cuentan ni siquiera entre la clase media. “Vivimos agobiados con las tarjetas de crédito hasta el tope que nos subvencionan las deudas que agarramos en enero hasta julio, cuando nos llega el bono vacacional y podemos hacer un abono grueso, y arrancamos de nuevo en agosto hasta diciembre que nos dan los aguinaldos”. En los recibos de pago sufren deducciones como cualquier empleado: préstamos de vivienda, vehículo, asistencia médica, farmacia, Instituto de Previsión Social y Caja de Ahorro. “Con lo que nos queda no vivimos”. JUEGO TRANCADO
¿Quién querría ingresar y permanecer en la carrera docente universitaria en estas condiciones de trabajo? Cada día es mayor la cantidad de profesores que buscan rebajar su carga horaria para asegurar otro trabajo fuera de la universidad que le genere más ingresos, agregó Fernández. A pesar de las múltiples protestas y paros que ha impulsado la Fapuv desde 2008 en las 18 universidades nacionales adscritas en todo el país, las puertas de negociación salarial con el Gobierno parecen estar cerradas. Sólo el presidente Hugo Chávez tiene la última palabra de cuándo y cuánto será el aumento. Esa es básicamente la respuesta de los cabecillas del Ministerio de Educación Universitaria, Finanzas y Planificación, la Asamblea Nacional y la vicepresidencia de la República a donde FAPUV ha acudido. ¿Crees que tus profesores merezcan devengar estos salarios tan poco competitivos? Sin duda, el conocer los ingresos fijos que suelen tener los docentes nos hace valorar su trabajo mucho más. ¡Trabajo de calidad por pura vocación! Fuente: Diario La Verdad Disponible en: http://noticias.universia.noticia.edu.ve/en-portada/noticias/2010/10/04/544772/profesor-universitario-gana-mensualmente-60-menos-taxista.html
jueves, 16 de diciembre de 2010
Problemàtica de Vivienda en Venezuela
IMME v.42 n.1 Caracas mar. 2004
NOTA TÉCNICA
Atención a la vivienda en Venezuela
Carlos Genatios y Marianela Lafuente (Instituto de Materiales y Modelos Estructurales; Universidad Central de Venezuela )
Resumen
En este artículo se presenta un análisis de la situación de la vivienda en Venezuela, así como la revisión de las políticas más recientes en este campo en el país. Se revisan las características más importantes de los programas implementados recientemente, así como una propuesta a fin de actualizar y reactivar el sector. Se revisan brevemente aspectos sobre el financiamiento y se insiste en la necesidad de implementar programas de vivienda progresiva, en un marco de seguridad y confort.
Public policies in low cost housing in Venezuela
Abstract
This article presents a brief analysis the actual situation of low cost housing in Venezuela. Main public policies are reviewed and a proposal is made in order to actualize and reactivate this sector. Financing aspects are briefly mentioned. Progressive housing programs are proposed, and special attention is taken concerning security and comfort.
1. Introducción: los que habitan y los que construyen
La vivienda es un problema de profunda importancia. La vivienda no es un problema en sí mismo.
Insistimos así en un llamado a la reconsideración de las políticas de vivienda a fin de trabajar con las verdaderas fuerzas en juego: los actores sociales de muy bajos recursos, los pobres. Ellos atienden su problema, bien o mal, y generalmente mal, pero en fin de cuentas terminan siendo ellos, el sujeto, más que el objeto, de estas acciones. Con esas fuerzas y sin falsas ilusiones, debemos construir y ejecutar las políticas de vivienda y renunciar a la creencia de un Estado omnipotente que resolverá esperanzadoramente las demandas, lo cual, en varios aspectos, ha contribuido más bien a complicar la situación.
En 1999 se dio un giro en las políticas, desde la concepción de la construcción de un cierto (o incierto) número de viviendas, hacia la atención de la actividad social que realmente produce el hábitat de los venezolanos (1). Ese giro no fue efectivo: numerosos cambios de personeros en la dirección de las instituciones públicas, órdenes contradictorias, y el intrincado e ineficiente entramado institucional en vivienda, son factores que han entorpecido la implementación de políticas adecuadas. Deben también tomarse en cuenta las devastadoras consecuencias de los cuatro principales acontecimientos que han golpeado la economía nacional: catástrofe de Vargas, eventos de abril de 2002, huelga petrolera de finales de 2002 y la importante sequía de los últimos años, todo lo cual suma unos 20.000 millones de dólares.
Es urgente insistir en la reorientación de las políticas de vivienda, tanto por la imperiosa necesidad de los usuarios, como para activar la economía, generar empleo, impulsar el desarrollo social y proteger el ambiente.
2. Algunas cifras
Distintos análisis muestran la imposibilidad del Estado de atender el problema desde su acción omnipotente, es decir, desde la esperanza herrada de poder entregar a cada necesitado, algún día, una casa completa: “una vivienda digna, con techo de tejas y madera, puertas, tres cuartos, dos baños, cocina, 70m2, y hasta artefactos de línea blanca” (2). No sólo es una concepción herrada: es imposible resolver el problema de esa manera. Veamos por qué.
En la actualidad unos 13 millones de venezolanos viven en ranchos (1), digamos la mitad de la población. Diversas consideraciones pueden ser tomadas en cuenta para cuantificar el déficit de viviendas, y se consiguen las siguientes cifras; 1.620.000(1), 1.400.000(3), 720.000(4). En términos aproximados, estas cifras engloban a un tercio de la población. Adicionalmente cada año se hace necesario construir al menos unas 100,000 nuevas unidades para los sectores pobres. Roffé (4) deriva, de los resultados de los censos nacionales, que hacen falta 1.210.000 unidades para los próximos diez años. La inversión necesaria en ese lapso, es cuantificada en Bs. 55 billones (4) (5,5 anuales), mientras que los recursos destinados en el período 1999-2001 fueron de 1,3 billones anuales, por lo que hay una brecha de 4,2 billones anuales (75%) (3).
Adicionalmente, de acuerdo a H. Hernández (5) la construcción de viviendas ha venido decreciendo progresivamente: en 1986-1988 el promedio anual fue 72.390, en 1989 12.930, en 1990-96, 42.990 por año y en 1999-2002 es de unas 30.000 soluciones anuales. Se estima que en 1999-2000 el sector público concluyó unas 63.000 viviendas y el privado unas 24.000 (total 87.000) (4). Otro análisis (5) apunta que el problema de más difícil solución no es la falta de recursos sino la baja ejecución: la dificultad institucional.
Como ni los objetivos de inversión ni de ejecución pueden ser satisfechos, y la demanda de la población se incrementa, los pobres construyen ranchos en terrenos invadidos: 2,4 millones de unidades en 75 años (1). Los desarrollos informales se hacen en condiciones inadecuadas desde los puntos de vista de ambiente, seguridad ante desastres, infraestructura, salud, transporte, educación y calidad de vida, incrementando la marginalidad y la exclusión social. Estos desarrollos no crean un adecuado hábitat urbano y son de difícil y costosa recuperación. La población de todas maneras resolverá su problema de vivienda, por lo que se requieren medidas gubernamentales claras, que orienten las soluciones, atendiendo el problema antes de que ocurra la invasión, y aprovechando la ya comprobada fuerza social.
3. Riesgos naturales y sectores informales
La mayoría de la población vive en las ciudades ubicadas en el eje norte-costero-andino, donde la amenaza sísmica es significativa. Aproximadamente la mitad vive en asentamientos informales, en viviendas generalmente inadecuadas para resistir movimientos sísmicos de cierta intensidad.
El sismo de Caracas de 1967 fue de magnitud 6,3 en la escala de Richter. De acuerdo a las leyes que describen la ocurrencia de sismos importantes en el centro del país, un evento de esa magnitud puede producirse en Caracas cada 20 años. Han transcurrido 36 años desde la ocurrencia del sismo de 1967, aun cuando ocurrió el sismo de Cariaco, el cual podría identificarse dentro del sistema sismogénico, si por un instante se considera una situación separada, las leyes de recurrencia que incluyen a la zona de Caracas indican que el sismo probable de ocurrencia actual en Caracas es de magnitud 6,6 el cual es mayor al de 1967. La Caracas de hoy tiene ranchos de hasta siete u ocho pisos, carentes de estructuras sismorresistentes, mientras que en 1967 había muy pocos ranchos, lo cuales nunca sobrepasaban los dos pisos y estaban localizados en terrenos menos peligrosos que los que se utilizan ahora. El sismo de Caracas de 1967 descargó energía equivalente a más de dos veces la bomba atómica de Hiroshima. Un sismo de magnitud 6,6 equivale a más de seis bombas atómicas. El sismo de México de 1985, descargó la energía equivalente a 1100 bombas atómicas.
Por otro lado, la experiencia de Vargas de 1999 nos ha mostrado de manera contundente que la ocupación inadecuada del terreno, sin tomar en cuenta las amenazas naturales, puede ser de consecuencias devastadoras. Muchas de nuestras ciudades, en todo el país, tienen amenazas de flujos torrenciales y de sismos.
4. Financiamiento: ¿Préstamos a largo plazo para viviendas completas?
A partir de 1980 “el enfoque tradicional de los programas de viviendas del sector público y de la promoción privada basados en la oferta de viviendas completas, dejó de tener vigencia cuando el crecimiento de los costos y precios de las viviendas-mercancías superó progresivamente el crecimiento de los salarios reales y del ingreso de las familias” (2).
Los mecanismos de financiamiento a largo plazo para pagar viviendas completas se hacen sumamente costosos en una economía con inflación del 20% o más, e intereses elevados. Esta situación empeora en la medida en que el desempleo aumenta. En consecuencia la efectividad de las políticas disminuye, porque el aumentar los subsidios hace que disminuya el número de familias atendidas. Estas condiciones han obligado repetidamente al Estado a la revisión y reformulación de los mecanismos de financiamiento, con condiciones de difícil cumplimiento por los compradores, lo cual termina haciendo que los acuerdos no se cumplan y no se transfiera la propiedad al usuario, con lo que se pierde también la ocasión de generar un contrato razonable y solidario que acompañe y oriente el esfuerzo de la población, y fortalezca la condición moral de la familia con la toma de responsabilidades colectivas de cara a la comunidad, el hábitat y el ambiente. En fin de cuentas todos pierden, salvo la banca.
5. Viviendas progresivas en urbanismos adecuados, con perspectiva territorial
La respuesta es preparar desarrollos urbanísticos donde puedan construirse viviendas “progresivas”. Estas parten de un núcleo básico con condiciones mínimas iniciales, que permite que la familia pueda emprender su expansión a partir de sus necesidades y posibilidades, con el apoyo del Estado (1-5).
Los desarrollos urbanísticos deben contemplar dotaciones indispensables, como escuelas, dispensarios, vialidad, centros comunitarios e instalaciones deportivas, infraestructura sanitaria (aguas, cloacas, drenajes y disposición de desechos sólidos), electricidad y teléfonos. Deben desarrollarse sobre terrenos adecuados, tomando en cuenta las amenazas ambientales. En particular, la construcción sobre arcillas expansivas ha complicado varios de los desarrollos de los últimos años, lo que hubiera podido evitarse atendiendo criterios técnicos mínimos. La planificación y evaluación técnica son vitales, y el voluntarismo y la ignorancia no las pueden suplantar.
Los desarrollos deben ser adelantados en zonas previamente establecidas en los planes de crecimiento económico, protección ambiental y desarrollo territorial. Deben contar con evaluaciones previas de infraestructuras y dotaciones colectivas, para que no se apague la ciudad en el momento de prender una luz más con un nuevo desarrollo habitacional.
Es necesario desplazar el esfuerzo que pone el foco en la casa, en la unidad, hacia una dinámica colectiva que genere calidad de vida y proponga y posibilite horizontes de desarrollo y crecimiento cualitativo y colectivo. Hacer énfasis en el hábitat, la ciudad, con la integración de servicios, espacios públicos, recreación, plazas, cafés, comercio, trabajo, etc. , espacios en los cuales el individuo tenga y proponga alternativas, sea actor de su realidad y no sólo habitante de sus cuatro paredes, con un sueño personal y una obligación de pago. La toma de los espacios públicos es vital para la lucha contra la delincuencia, la prevención en salud, propuestas culturales y deportivas, toma de decisiones, en fin, polis. Este debe ser el foco de las políticas públicas en vivienda.
Debemos tener en cuenta que los desarrollos informales y la necesaria y urgente perspectiva individual de solución de cada problema, nos ha conducido a una ciudad informal atomizada, separada, víctima de su improvisación y del cierre de horizontes, víctima de la supervivencia del más fuerte, siendo todos muy débiles. Los pobladores de los barrios no tienen criterios técnicos suficientes para producir un hábitat adecuado sin el acompañamiento necesario. Cuando insistimos en las viviendas progresivas, no sugerimos una apología del rancho, no nos referimos a la confianza ilimitada en la organización popular. El acompañamiento técnico y la intervención del Estado son fundamentales. La pobreza es un problema muy grave que debe ser atendido con los mejores recursos técnicos y el personal más calificado, sin improvisación.
6. Acompañamiento técnico: confort y seguridad
Desde hace varios años se han reconocido e impulsado organizaciones técnicas de acompañamiento a las comunidades. En 1999 se emprendió, desde el Consejo Nacional de la Vivienda con las universidades, un programa de pasantías de estudiantes para la transformación de esta economía. Esto debe retomarse. Es un esfuerzo importante para atender una prioridad nacional y vincular la universidad a la realidad del país, así como contribuir a la integración de la ciudad formal y la informal.
Los organismos del Estado (tanto centrales como en estados y municipios), han construido desarrollos basados, muchos de ellos, en sistemas de viviendas estructuralmente inadecuados. Estos deben ser evaluados y muchos reforzados o eliminados, ya que con frecuencia no aseguran condiciones mínimas desde el punto de vista sismorresistente. Asimismo, el uso del adobe es totalmente inadecuado ya que requiere de costosos refuerzos estructurales para poder ser utilizado correctamente en zonas sísmicas; sus técnicas y manuales de cálculo de uso común en el país no cumplen con los requisitos mínimos necesarios. Es urgente emprender la preparación de normativas estructurales nacionales para viviendas sismorresistentes de uno o dos pisos, las cuales deben incluir procedimientos de evaluación técnica de sistemas constructivos repetitivos. Debe darse acompañamiento técnico a las familias para la adecuada construcción, incluyendo condiciones estructurales seguras y lineamientos precisos sobre la expansión de la vivienda.
La inmensa mayoría de los ranchos utilizan paredes de mampostería. Para un adecuado comportamiento, las mismas deben ser confinadas por machones y vigas de corona de características específicas, lo cual se cumple en muy pocas ocasiones. Inclusive, la calidad de la vivienda en los barrios ha disminuido en los últimos años, dado el incremento de la demanda que ha conducido al aumento del número de pisos, sin contar con fundaciones adecuadas. Además, con la incorporación de criterios cada vez más pobres de construcción, tales como el bloque trabado, expresión de la marginalidad llegada al país desde Ecuador y Colombia, en las últimas dos décadas y elemento de impresionante debilidad estructural.
A fin de solventar estas dificultades, hemos concluido manuales de autoconstrucción para mampostería confinada sismorresistente, que contienen recomendaciones sencillas basadas en la experiencia de investigación de unas dos décadas desde la UCV(6). Actualmente se adelantan experiencias de viviendas de mampostería reforzadas con estructuras metálicas, las cuales presentan una perspectiva adecuada para la construcción de viviendas progresivas, y en muchos casos para la reparación y mejora de las ya existentes. Los desarrollos de los institutos hermanos IMME (Instituto de Materiales y Modelos Estructurales) e IDEC (Instituto para el Desarrollo Experimental de la Construcción), ambos de la UCV, son aportes significativos para la solución de estos problemas, incluyendo también elementos de fundaciones, instalaciones sanitarias, mecanismos de producción, confort térmico, etc. Por otra parte, profesionales de la geología, con extensa experiencia en el manejo de los riesgos geológicos, han preparado documentos divulgativos (7) y dictado conferencias en los barrios para evitar la inadecuada ocupación del terreno. He aquí el marco fundamental para la intervención técnica en la solución de problemas estructurales de la vivienda informal.
Para atender el problema acumulado es necesario emprender difíciles programas de recuperación y reurbanización de las zonas peligrosas y de reparación, sustitución o eliminación de viviendas. Otro programa vital es el de densificación de urbanizaciones populares, en los cuales hay infraestructura de servicios y espacios adecuados para ser aprovechados con mayor ocupación.
En relación con el financiamiento, el crecimiento progresivo de la vivienda debe ser acompañado por pequeños préstamos directos a las familias de unos cinco años de duración, que permitan su cancelación y su renovación: construcción a largo plazo con financiamientos a corto plazo (2), para disminuir el impacto negativo de las dificultades económicas como el pago de intereses. Esto vincula la calidad de la vivienda, mediante la asesoría técnica, al uso de materiales y técnicas adecuados en su evolución, a fin de cumplir con requisitos técnicos para obtener financiamientos durante la evolución de la vivienda, es decir, de la realidad familiar.
7. ¿Volver a 1999?
Las políticas públicas iniciadas en 1999 contemplaban los siguientes seis programas (1): atención a los pobladores de la calle; habilitación física de zonas de barrios; ampliaciones, mejoras y remodelaciones de casas y apartamentos existentes en barrios y urbanizaciones populares; rehabilitación física de urbanizaciones populares; nuevas urbanizaciones y viviendas de desarrollo progresivo; y nuevas urbanizaciones y viviendas completas. Estos deben ser retomados, centrando el mayor esfuerzo en las iniciativas de urbanizaciones y viviendas de desarrollo progresivo. No deben repetirse experiencias negativas como las de la gestión del Conavi de 2001, en la cual se detuvieron programas de investigación, se cambiaron lineamientos y programas básicos, sin sustituirlos por programas adecuados y se disminuyó el envío de recursos y la evaluación de propuestas para los organismos descentralizados(5) (para inicios de 2002, se habían asignado menos del 40% de los recursos 2001 del Conavi y en el fondo de aportes del Estado quedaban sin asignar 200 millardos de presupuestos anteriores. No se había tampoco iniciado la asignación de 600 millardos para 2002 (5)).
Asimismo debe insistirse en los muy difíciles esfuerzos por simplificar y optimizar el enredo institucional que representa el conjunto de instituciones de vivienda: Conavi, Inavi, Fondur, Fundabarrios, Vivienda Rural, Fundacomún, en un horizonte en el cual es vital fortalecer el acercamiento a las comunidades y por lo tanto los organismos municipales de vivienda, con una clara dirección y control centralizado, dentro de los planes de desarrollo nacional.
8. Investigación y desarrollo tecnológico
Venezuela cuenta con profesionales con una profunda comprensión de la problemática, quienes han analizado los mecanismos de producción, y evaluado y actualizado las políticas públicas. Sólo como muestra, incluimos referencias (1-5 y 8), pero el listado de estudios, organizaciones y capacidades puede sorprendernos, por su calidad, profundidad y pertinencia. Esto es un tema importante en nuestras universidades y programas de investigación, buscando soluciones orientadas a la demanda nacional. Son una prioridad para los ministerios de educación superior y ciencia y tecnología, y en ese sentido debe mencionarse la agenda vivienda y hábitat del Ministerio de Ciencia y Tecnología, impulsada desde su creación.
Insistimos en la investigación sobre métodos constructivos y de producción, seguridad, financiamiento, confort, materiales, desarrollo urbanístico y calidad de vida, amenazas naturales, organizaciones sociales, financiamiento, infraestructuras, así como la incorporación de innovaciones en las pymes. Vivienda y hábitat conforman una herramienta de desarrollo social y una palanca de crecimiento económico, generación de empleo y mejora de calidad de vida. La definición de los perfiles de investigación, apoyo a pymes, cooperativas, organizaciones comunitarias e innovación, deben ser definidos por el Estado, incluyendo la más amplia consulta y opinión de los distintos sectores sociales, por medio de mecanismos de participación nacional.
9. La vivienda es un hecho cultural
La vivienda es producida obedeciendo a la búsqueda más íntima del deseo humano, refugio, calor: el lar y sus dioses. En Francia, cuando una familia se instala en una casa, se hace una fiesta que la costumbre llama “colgar la cremallera” (Pendre la crémaillère), recordando el acto de colocar la marmita en el hogar, que el calor del hogar pasa a tener el rol mayor. Los anglosajones hacen una “house warming party” para anunciar lo mismo: la condición humana y cultural del hogar.
Una de las condiciones de vida es desear, buscar, tener sueños y realizar proyectos. Por ello la casa definitiva está por hacer, es por ello que todas las casas serán transformadas. El deseo no será enmarcado en formas estáticas y definitivas, así tenga baldosas, tejas, techos de madera y línea blanca.
Este fundamental hecho debe ser entendido por las políticas públicas de vivienda. El Estado no puede imponer la vivienda. En cambio, debe acompañar y orientar su proceso social de producción.
10. Bibliografía:
1. Josefina Baldó “La política de vivienda para Venezuela” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
2. Alfredo Cilento “Hogares sostenibles de desarrollo progresivo” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
3. Alejandro López “La necesidad de repensar la actuación pública y privada en desarrollo urbano y vivienda” Question, Año 1, No. 8, febrero 2003.
4. Alfredo Roffé “Planteamientos para mejorar la gestión pública en el sector vivienda y hábitat” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
5. Henrique Hernández, “Consideraciones sobre el proyecto de ley de régimen prestacional de vivienda y hábitat” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
6. Marianela Lafuente y Carlos Genatios “Cartilla para autoconstrucción sismorresistente con mampostería confinada, en zonas sísmicas” IMME, UCV 2003
7. Daniel Salcedo “Guía de Identificación y Prevención de Riesgos Geotécnicos en Zonas de Barrios” Alcaldía del Municipio Libertador del Distrito Federal, 1995.
8. “ALEMO Notas sobre la vivienda y el Hábitat, Venezuela 2002”. Grupo de trabajo de la Asociación para la investigación en vivienda Leopoldo Martínez O
© 2010 2002 Instituto de Materiales y Modelos Estructurales.Facultad de Ingenieria. Universidad Central de Venezuela (UCV). Instituto de Materiales y Modelos Estructurales. Facultad de Ingenieria.Universidad Central de Venezuela.Apartado Poistal 50361. Caracas 1050-A.Venezuela. Telfs:(058-0212) 6053133/6053128/6053129. Fax:(058-0212) 6053135/6053136. boletintecnicoimme@hotmail.com
NOTA TÉCNICA
Atención a la vivienda en Venezuela
Carlos Genatios y Marianela Lafuente (Instituto de Materiales y Modelos Estructurales; Universidad Central de Venezuela )
Resumen
En este artículo se presenta un análisis de la situación de la vivienda en Venezuela, así como la revisión de las políticas más recientes en este campo en el país. Se revisan las características más importantes de los programas implementados recientemente, así como una propuesta a fin de actualizar y reactivar el sector. Se revisan brevemente aspectos sobre el financiamiento y se insiste en la necesidad de implementar programas de vivienda progresiva, en un marco de seguridad y confort.
Public policies in low cost housing in Venezuela
Abstract
This article presents a brief analysis the actual situation of low cost housing in Venezuela. Main public policies are reviewed and a proposal is made in order to actualize and reactivate this sector. Financing aspects are briefly mentioned. Progressive housing programs are proposed, and special attention is taken concerning security and comfort.
1. Introducción: los que habitan y los que construyen
La vivienda es un problema de profunda importancia. La vivienda no es un problema en sí mismo.
Insistimos así en un llamado a la reconsideración de las políticas de vivienda a fin de trabajar con las verdaderas fuerzas en juego: los actores sociales de muy bajos recursos, los pobres. Ellos atienden su problema, bien o mal, y generalmente mal, pero en fin de cuentas terminan siendo ellos, el sujeto, más que el objeto, de estas acciones. Con esas fuerzas y sin falsas ilusiones, debemos construir y ejecutar las políticas de vivienda y renunciar a la creencia de un Estado omnipotente que resolverá esperanzadoramente las demandas, lo cual, en varios aspectos, ha contribuido más bien a complicar la situación.
En 1999 se dio un giro en las políticas, desde la concepción de la construcción de un cierto (o incierto) número de viviendas, hacia la atención de la actividad social que realmente produce el hábitat de los venezolanos (1). Ese giro no fue efectivo: numerosos cambios de personeros en la dirección de las instituciones públicas, órdenes contradictorias, y el intrincado e ineficiente entramado institucional en vivienda, son factores que han entorpecido la implementación de políticas adecuadas. Deben también tomarse en cuenta las devastadoras consecuencias de los cuatro principales acontecimientos que han golpeado la economía nacional: catástrofe de Vargas, eventos de abril de 2002, huelga petrolera de finales de 2002 y la importante sequía de los últimos años, todo lo cual suma unos 20.000 millones de dólares.
Es urgente insistir en la reorientación de las políticas de vivienda, tanto por la imperiosa necesidad de los usuarios, como para activar la economía, generar empleo, impulsar el desarrollo social y proteger el ambiente.
2. Algunas cifras
Distintos análisis muestran la imposibilidad del Estado de atender el problema desde su acción omnipotente, es decir, desde la esperanza herrada de poder entregar a cada necesitado, algún día, una casa completa: “una vivienda digna, con techo de tejas y madera, puertas, tres cuartos, dos baños, cocina, 70m2, y hasta artefactos de línea blanca” (2). No sólo es una concepción herrada: es imposible resolver el problema de esa manera. Veamos por qué.
En la actualidad unos 13 millones de venezolanos viven en ranchos (1), digamos la mitad de la población. Diversas consideraciones pueden ser tomadas en cuenta para cuantificar el déficit de viviendas, y se consiguen las siguientes cifras; 1.620.000(1), 1.400.000(3), 720.000(4). En términos aproximados, estas cifras engloban a un tercio de la población. Adicionalmente cada año se hace necesario construir al menos unas 100,000 nuevas unidades para los sectores pobres. Roffé (4) deriva, de los resultados de los censos nacionales, que hacen falta 1.210.000 unidades para los próximos diez años. La inversión necesaria en ese lapso, es cuantificada en Bs. 55 billones (4) (5,5 anuales), mientras que los recursos destinados en el período 1999-2001 fueron de 1,3 billones anuales, por lo que hay una brecha de 4,2 billones anuales (75%) (3).
Adicionalmente, de acuerdo a H. Hernández (5) la construcción de viviendas ha venido decreciendo progresivamente: en 1986-1988 el promedio anual fue 72.390, en 1989 12.930, en 1990-96, 42.990 por año y en 1999-2002 es de unas 30.000 soluciones anuales. Se estima que en 1999-2000 el sector público concluyó unas 63.000 viviendas y el privado unas 24.000 (total 87.000) (4). Otro análisis (5) apunta que el problema de más difícil solución no es la falta de recursos sino la baja ejecución: la dificultad institucional.
Como ni los objetivos de inversión ni de ejecución pueden ser satisfechos, y la demanda de la población se incrementa, los pobres construyen ranchos en terrenos invadidos: 2,4 millones de unidades en 75 años (1). Los desarrollos informales se hacen en condiciones inadecuadas desde los puntos de vista de ambiente, seguridad ante desastres, infraestructura, salud, transporte, educación y calidad de vida, incrementando la marginalidad y la exclusión social. Estos desarrollos no crean un adecuado hábitat urbano y son de difícil y costosa recuperación. La población de todas maneras resolverá su problema de vivienda, por lo que se requieren medidas gubernamentales claras, que orienten las soluciones, atendiendo el problema antes de que ocurra la invasión, y aprovechando la ya comprobada fuerza social.
3. Riesgos naturales y sectores informales
La mayoría de la población vive en las ciudades ubicadas en el eje norte-costero-andino, donde la amenaza sísmica es significativa. Aproximadamente la mitad vive en asentamientos informales, en viviendas generalmente inadecuadas para resistir movimientos sísmicos de cierta intensidad.
El sismo de Caracas de 1967 fue de magnitud 6,3 en la escala de Richter. De acuerdo a las leyes que describen la ocurrencia de sismos importantes en el centro del país, un evento de esa magnitud puede producirse en Caracas cada 20 años. Han transcurrido 36 años desde la ocurrencia del sismo de 1967, aun cuando ocurrió el sismo de Cariaco, el cual podría identificarse dentro del sistema sismogénico, si por un instante se considera una situación separada, las leyes de recurrencia que incluyen a la zona de Caracas indican que el sismo probable de ocurrencia actual en Caracas es de magnitud 6,6 el cual es mayor al de 1967. La Caracas de hoy tiene ranchos de hasta siete u ocho pisos, carentes de estructuras sismorresistentes, mientras que en 1967 había muy pocos ranchos, lo cuales nunca sobrepasaban los dos pisos y estaban localizados en terrenos menos peligrosos que los que se utilizan ahora. El sismo de Caracas de 1967 descargó energía equivalente a más de dos veces la bomba atómica de Hiroshima. Un sismo de magnitud 6,6 equivale a más de seis bombas atómicas. El sismo de México de 1985, descargó la energía equivalente a 1100 bombas atómicas.
Por otro lado, la experiencia de Vargas de 1999 nos ha mostrado de manera contundente que la ocupación inadecuada del terreno, sin tomar en cuenta las amenazas naturales, puede ser de consecuencias devastadoras. Muchas de nuestras ciudades, en todo el país, tienen amenazas de flujos torrenciales y de sismos.
4. Financiamiento: ¿Préstamos a largo plazo para viviendas completas?
A partir de 1980 “el enfoque tradicional de los programas de viviendas del sector público y de la promoción privada basados en la oferta de viviendas completas, dejó de tener vigencia cuando el crecimiento de los costos y precios de las viviendas-mercancías superó progresivamente el crecimiento de los salarios reales y del ingreso de las familias” (2).
Los mecanismos de financiamiento a largo plazo para pagar viviendas completas se hacen sumamente costosos en una economía con inflación del 20% o más, e intereses elevados. Esta situación empeora en la medida en que el desempleo aumenta. En consecuencia la efectividad de las políticas disminuye, porque el aumentar los subsidios hace que disminuya el número de familias atendidas. Estas condiciones han obligado repetidamente al Estado a la revisión y reformulación de los mecanismos de financiamiento, con condiciones de difícil cumplimiento por los compradores, lo cual termina haciendo que los acuerdos no se cumplan y no se transfiera la propiedad al usuario, con lo que se pierde también la ocasión de generar un contrato razonable y solidario que acompañe y oriente el esfuerzo de la población, y fortalezca la condición moral de la familia con la toma de responsabilidades colectivas de cara a la comunidad, el hábitat y el ambiente. En fin de cuentas todos pierden, salvo la banca.
5. Viviendas progresivas en urbanismos adecuados, con perspectiva territorial
La respuesta es preparar desarrollos urbanísticos donde puedan construirse viviendas “progresivas”. Estas parten de un núcleo básico con condiciones mínimas iniciales, que permite que la familia pueda emprender su expansión a partir de sus necesidades y posibilidades, con el apoyo del Estado (1-5).
Los desarrollos urbanísticos deben contemplar dotaciones indispensables, como escuelas, dispensarios, vialidad, centros comunitarios e instalaciones deportivas, infraestructura sanitaria (aguas, cloacas, drenajes y disposición de desechos sólidos), electricidad y teléfonos. Deben desarrollarse sobre terrenos adecuados, tomando en cuenta las amenazas ambientales. En particular, la construcción sobre arcillas expansivas ha complicado varios de los desarrollos de los últimos años, lo que hubiera podido evitarse atendiendo criterios técnicos mínimos. La planificación y evaluación técnica son vitales, y el voluntarismo y la ignorancia no las pueden suplantar.
Los desarrollos deben ser adelantados en zonas previamente establecidas en los planes de crecimiento económico, protección ambiental y desarrollo territorial. Deben contar con evaluaciones previas de infraestructuras y dotaciones colectivas, para que no se apague la ciudad en el momento de prender una luz más con un nuevo desarrollo habitacional.
Es necesario desplazar el esfuerzo que pone el foco en la casa, en la unidad, hacia una dinámica colectiva que genere calidad de vida y proponga y posibilite horizontes de desarrollo y crecimiento cualitativo y colectivo. Hacer énfasis en el hábitat, la ciudad, con la integración de servicios, espacios públicos, recreación, plazas, cafés, comercio, trabajo, etc. , espacios en los cuales el individuo tenga y proponga alternativas, sea actor de su realidad y no sólo habitante de sus cuatro paredes, con un sueño personal y una obligación de pago. La toma de los espacios públicos es vital para la lucha contra la delincuencia, la prevención en salud, propuestas culturales y deportivas, toma de decisiones, en fin, polis. Este debe ser el foco de las políticas públicas en vivienda.
Debemos tener en cuenta que los desarrollos informales y la necesaria y urgente perspectiva individual de solución de cada problema, nos ha conducido a una ciudad informal atomizada, separada, víctima de su improvisación y del cierre de horizontes, víctima de la supervivencia del más fuerte, siendo todos muy débiles. Los pobladores de los barrios no tienen criterios técnicos suficientes para producir un hábitat adecuado sin el acompañamiento necesario. Cuando insistimos en las viviendas progresivas, no sugerimos una apología del rancho, no nos referimos a la confianza ilimitada en la organización popular. El acompañamiento técnico y la intervención del Estado son fundamentales. La pobreza es un problema muy grave que debe ser atendido con los mejores recursos técnicos y el personal más calificado, sin improvisación.
6. Acompañamiento técnico: confort y seguridad
Desde hace varios años se han reconocido e impulsado organizaciones técnicas de acompañamiento a las comunidades. En 1999 se emprendió, desde el Consejo Nacional de la Vivienda con las universidades, un programa de pasantías de estudiantes para la transformación de esta economía. Esto debe retomarse. Es un esfuerzo importante para atender una prioridad nacional y vincular la universidad a la realidad del país, así como contribuir a la integración de la ciudad formal y la informal.
Los organismos del Estado (tanto centrales como en estados y municipios), han construido desarrollos basados, muchos de ellos, en sistemas de viviendas estructuralmente inadecuados. Estos deben ser evaluados y muchos reforzados o eliminados, ya que con frecuencia no aseguran condiciones mínimas desde el punto de vista sismorresistente. Asimismo, el uso del adobe es totalmente inadecuado ya que requiere de costosos refuerzos estructurales para poder ser utilizado correctamente en zonas sísmicas; sus técnicas y manuales de cálculo de uso común en el país no cumplen con los requisitos mínimos necesarios. Es urgente emprender la preparación de normativas estructurales nacionales para viviendas sismorresistentes de uno o dos pisos, las cuales deben incluir procedimientos de evaluación técnica de sistemas constructivos repetitivos. Debe darse acompañamiento técnico a las familias para la adecuada construcción, incluyendo condiciones estructurales seguras y lineamientos precisos sobre la expansión de la vivienda.
La inmensa mayoría de los ranchos utilizan paredes de mampostería. Para un adecuado comportamiento, las mismas deben ser confinadas por machones y vigas de corona de características específicas, lo cual se cumple en muy pocas ocasiones. Inclusive, la calidad de la vivienda en los barrios ha disminuido en los últimos años, dado el incremento de la demanda que ha conducido al aumento del número de pisos, sin contar con fundaciones adecuadas. Además, con la incorporación de criterios cada vez más pobres de construcción, tales como el bloque trabado, expresión de la marginalidad llegada al país desde Ecuador y Colombia, en las últimas dos décadas y elemento de impresionante debilidad estructural.
A fin de solventar estas dificultades, hemos concluido manuales de autoconstrucción para mampostería confinada sismorresistente, que contienen recomendaciones sencillas basadas en la experiencia de investigación de unas dos décadas desde la UCV(6). Actualmente se adelantan experiencias de viviendas de mampostería reforzadas con estructuras metálicas, las cuales presentan una perspectiva adecuada para la construcción de viviendas progresivas, y en muchos casos para la reparación y mejora de las ya existentes. Los desarrollos de los institutos hermanos IMME (Instituto de Materiales y Modelos Estructurales) e IDEC (Instituto para el Desarrollo Experimental de la Construcción), ambos de la UCV, son aportes significativos para la solución de estos problemas, incluyendo también elementos de fundaciones, instalaciones sanitarias, mecanismos de producción, confort térmico, etc. Por otra parte, profesionales de la geología, con extensa experiencia en el manejo de los riesgos geológicos, han preparado documentos divulgativos (7) y dictado conferencias en los barrios para evitar la inadecuada ocupación del terreno. He aquí el marco fundamental para la intervención técnica en la solución de problemas estructurales de la vivienda informal.
Para atender el problema acumulado es necesario emprender difíciles programas de recuperación y reurbanización de las zonas peligrosas y de reparación, sustitución o eliminación de viviendas. Otro programa vital es el de densificación de urbanizaciones populares, en los cuales hay infraestructura de servicios y espacios adecuados para ser aprovechados con mayor ocupación.
En relación con el financiamiento, el crecimiento progresivo de la vivienda debe ser acompañado por pequeños préstamos directos a las familias de unos cinco años de duración, que permitan su cancelación y su renovación: construcción a largo plazo con financiamientos a corto plazo (2), para disminuir el impacto negativo de las dificultades económicas como el pago de intereses. Esto vincula la calidad de la vivienda, mediante la asesoría técnica, al uso de materiales y técnicas adecuados en su evolución, a fin de cumplir con requisitos técnicos para obtener financiamientos durante la evolución de la vivienda, es decir, de la realidad familiar.
7. ¿Volver a 1999?
Las políticas públicas iniciadas en 1999 contemplaban los siguientes seis programas (1): atención a los pobladores de la calle; habilitación física de zonas de barrios; ampliaciones, mejoras y remodelaciones de casas y apartamentos existentes en barrios y urbanizaciones populares; rehabilitación física de urbanizaciones populares; nuevas urbanizaciones y viviendas de desarrollo progresivo; y nuevas urbanizaciones y viviendas completas. Estos deben ser retomados, centrando el mayor esfuerzo en las iniciativas de urbanizaciones y viviendas de desarrollo progresivo. No deben repetirse experiencias negativas como las de la gestión del Conavi de 2001, en la cual se detuvieron programas de investigación, se cambiaron lineamientos y programas básicos, sin sustituirlos por programas adecuados y se disminuyó el envío de recursos y la evaluación de propuestas para los organismos descentralizados(5) (para inicios de 2002, se habían asignado menos del 40% de los recursos 2001 del Conavi y en el fondo de aportes del Estado quedaban sin asignar 200 millardos de presupuestos anteriores. No se había tampoco iniciado la asignación de 600 millardos para 2002 (5)).
Asimismo debe insistirse en los muy difíciles esfuerzos por simplificar y optimizar el enredo institucional que representa el conjunto de instituciones de vivienda: Conavi, Inavi, Fondur, Fundabarrios, Vivienda Rural, Fundacomún, en un horizonte en el cual es vital fortalecer el acercamiento a las comunidades y por lo tanto los organismos municipales de vivienda, con una clara dirección y control centralizado, dentro de los planes de desarrollo nacional.
8. Investigación y desarrollo tecnológico
Venezuela cuenta con profesionales con una profunda comprensión de la problemática, quienes han analizado los mecanismos de producción, y evaluado y actualizado las políticas públicas. Sólo como muestra, incluimos referencias (1-5 y 8), pero el listado de estudios, organizaciones y capacidades puede sorprendernos, por su calidad, profundidad y pertinencia. Esto es un tema importante en nuestras universidades y programas de investigación, buscando soluciones orientadas a la demanda nacional. Son una prioridad para los ministerios de educación superior y ciencia y tecnología, y en ese sentido debe mencionarse la agenda vivienda y hábitat del Ministerio de Ciencia y Tecnología, impulsada desde su creación.
Insistimos en la investigación sobre métodos constructivos y de producción, seguridad, financiamiento, confort, materiales, desarrollo urbanístico y calidad de vida, amenazas naturales, organizaciones sociales, financiamiento, infraestructuras, así como la incorporación de innovaciones en las pymes. Vivienda y hábitat conforman una herramienta de desarrollo social y una palanca de crecimiento económico, generación de empleo y mejora de calidad de vida. La definición de los perfiles de investigación, apoyo a pymes, cooperativas, organizaciones comunitarias e innovación, deben ser definidos por el Estado, incluyendo la más amplia consulta y opinión de los distintos sectores sociales, por medio de mecanismos de participación nacional.
9. La vivienda es un hecho cultural
La vivienda es producida obedeciendo a la búsqueda más íntima del deseo humano, refugio, calor: el lar y sus dioses. En Francia, cuando una familia se instala en una casa, se hace una fiesta que la costumbre llama “colgar la cremallera” (Pendre la crémaillère), recordando el acto de colocar la marmita en el hogar, que el calor del hogar pasa a tener el rol mayor. Los anglosajones hacen una “house warming party” para anunciar lo mismo: la condición humana y cultural del hogar.
Una de las condiciones de vida es desear, buscar, tener sueños y realizar proyectos. Por ello la casa definitiva está por hacer, es por ello que todas las casas serán transformadas. El deseo no será enmarcado en formas estáticas y definitivas, así tenga baldosas, tejas, techos de madera y línea blanca.
Este fundamental hecho debe ser entendido por las políticas públicas de vivienda. El Estado no puede imponer la vivienda. En cambio, debe acompañar y orientar su proceso social de producción.
10. Bibliografía:
1. Josefina Baldó “La política de vivienda para Venezuela” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
2. Alfredo Cilento “Hogares sostenibles de desarrollo progresivo” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
3. Alejandro López “La necesidad de repensar la actuación pública y privada en desarrollo urbano y vivienda” Question, Año 1, No. 8, febrero 2003.
4. Alfredo Roffé “Planteamientos para mejorar la gestión pública en el sector vivienda y hábitat” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
5. Henrique Hernández, “Consideraciones sobre el proyecto de ley de régimen prestacional de vivienda y hábitat” Encuentro Repensar Venezuela, capítulo vivienda, Abril 2003.
6. Marianela Lafuente y Carlos Genatios “Cartilla para autoconstrucción sismorresistente con mampostería confinada, en zonas sísmicas” IMME, UCV 2003
7. Daniel Salcedo “Guía de Identificación y Prevención de Riesgos Geotécnicos en Zonas de Barrios” Alcaldía del Municipio Libertador del Distrito Federal, 1995.
8. “ALEMO Notas sobre la vivienda y el Hábitat, Venezuela 2002”. Grupo de trabajo de la Asociación para la investigación en vivienda Leopoldo Martínez O
© 2010 2002 Instituto de Materiales y Modelos Estructurales.Facultad de Ingenieria. Universidad Central de Venezuela (UCV). Instituto de Materiales y Modelos Estructurales. Facultad de Ingenieria.Universidad Central de Venezuela.Apartado Poistal 50361. Caracas 1050-A.Venezuela. Telfs:(058-0212) 6053133/6053128/6053129. Fax:(058-0212) 6053135/6053136. boletintecnicoimme@hotmail.com
viernes, 10 de diciembre de 2010
El problema de la vivienda y el habitat: Cuanto sufren las madres venezolanas que viven en la pobreza!!!!!

Juro que lloré no de tristeza sino de impotencia. Hoy vi a nuestro Presidente en cadena nacional haciendo una ronda de visitas en la Parroquia 23 de Enero de Caracas. Y eran muchas mujeres que lloraron, que le lloraban, le suplicaban al presidente Hugo Chàvez que les brindara ayuda social. Familias, mujeres cargando sus niños en brazos, algunos con discapacidad. El perfil, casi similar: madres solteras con sus hijos, que se quedaron en la calle o que llevan tiempo viviendo en refugios. Ellas, que nada material tienen, se aferraron a su mayor esperanza: hablar con el Presidente, rogarle que le prestara atención a su dramática situación. Y él las escuchó atentamente, besó y cargó a sus hijos pequeños, les prometió que pronto tendrían sus casas. Habló de conversaciones con representantes de la República de Irán para la realización de planes de vivienda social y hasta les ofreciò el Palacio presidencial para que provisionalmente vivieran allà.
Me conmovió ver en esas familias, tantas expectativas, tantos sueños resumidos, tantas personas que cifran sus esperanzas en la figura presidencial. Voluntad, se percibió mucha voluntad.
Esta vez, no voy a referir cifras, ni voy a hablar de los diagnòsticos que ya existen. Lo único que quiero agregar en este momento, es mi deseo de que el Presidente Hugo Chàvez cumpla con estos humildes venezolanas, deseo de todo corazón que esta vez, esa palabra empeñada se haga realidad. Por el bienestar, por el derecho a la vida, por la ciudadanìa ... Porque estos venezolanos no se merecen vivir en la indigencia, no tienen la culpa de haber elegido gobernantes ineptos, no son culpables de haber creído en las eternas promesas de mejor vida, que ayer le hicieron en la llamada IV república y ahora en la V república.
Aún así, visto como problema social, el problema del hábitat y vivienda en los sectores populares, no es asunto cuya solución depende de la sola buena voluntad de una persona. Es un problema técnico-financiero, cultural, socio-económico y como tal, está sujeto a muchos condicionantes. Sin embargo, si hay voluntad política, sensibilidad social y se recurre a la asesoría técnica adecuada, con una justa distribución de los recursos financieros, es mucho lo que se puede hacer...
Me conmovió ver en esas familias, tantas expectativas, tantos sueños resumidos, tantas personas que cifran sus esperanzas en la figura presidencial. Voluntad, se percibió mucha voluntad.
Esta vez, no voy a referir cifras, ni voy a hablar de los diagnòsticos que ya existen. Lo único que quiero agregar en este momento, es mi deseo de que el Presidente Hugo Chàvez cumpla con estos humildes venezolanas, deseo de todo corazón que esta vez, esa palabra empeñada se haga realidad. Por el bienestar, por el derecho a la vida, por la ciudadanìa ... Porque estos venezolanos no se merecen vivir en la indigencia, no tienen la culpa de haber elegido gobernantes ineptos, no son culpables de haber creído en las eternas promesas de mejor vida, que ayer le hicieron en la llamada IV república y ahora en la V república.
Aún así, visto como problema social, el problema del hábitat y vivienda en los sectores populares, no es asunto cuya solución depende de la sola buena voluntad de una persona. Es un problema técnico-financiero, cultural, socio-económico y como tal, está sujeto a muchos condicionantes. Sin embargo, si hay voluntad política, sensibilidad social y se recurre a la asesoría técnica adecuada, con una justa distribución de los recursos financieros, es mucho lo que se puede hacer...
jueves, 11 de noviembre de 2010
LOS PROBLEMAS EN EL ESPACIO UNIVERSITARIO EN EL NUCLEO DE SUCRE
(Escrito a propòsito de la conformaciòn de mesas de trabajo aprobadas en la Asamblea de Profesores del Nùcleo de Sucre, 08 de noviembre de 2010)
En forma rápida y progresiva, la Universidad de Oriente, Núcleo de Sucre ha experimentado un proceso de deterioro del espacio universitario y desnaturalización en el uso del mismo, al punto que lejos de garantizar el cumplimiento de las funciones esenciales de la institución universitaria (como lo son la docencia, investigación y extensión), tal situación está interfiriendo con el cumplimiento mínimo de la tales funciones, alterando también la convivencia entre los miembros de la comunidad universitaria.
En sentido amplio, el espacio universitario es todo lo que nos rodea, no sólo desde el punto de vista físico-ambiental, geográfico sino también humano. En otras palabras, el espacio universitario se construye en la dinámica cotidiana en la que participan todos los universitarios. Dicho espacio es fiel reflejo de los conflictos, las tensiones, las pugnas y los problemas que afectan la vida institucional en este momento. De ahí que en el Núcleo de Sucre es perentorio actuar en lo relativo a la regularización y reorganización en el uso del espacio universitario y por ende, de las actividades que allí se realizan.
Como en toda institución académica, en la UDO-Núcleo de Sucre existe una normativa o reglamentación que regula el uso del espacio universitario y el comportamiento que deben mostrar los universitarios dentro de este recinto. Sin embargo, al respecto existen dos problemas: por una parte, dicha normativa ha ido perdiendo vigencia debido a su falta de adecuación a la realidad actual de la vida universitaria, al crecimiento de la población estudiantil y a otros cambios de índole socio-cultural, físico-ambiental e institucional que se observan en este Núcleo. Por otra parte, la reglamentación que existe tampoco se aplica cabalmente, representando letra muerta incluso para las autoridades encargadas de su fiel cumplimiento. Tal situación pone de manifiesto, un vacío de autoridad y en la práctica, el predominio de las reglas informales que imponen algunos actores (estudiantes, profesores, obreros, empleados y/o personas que incluso no pertenecen a la Universidad), que tienden a utilizar el espacio universitario para fines que no tienen nada que ver con su misión y visión esencial.
Por otra parte, el Núcleo de Sucre presenta un crecimiento anárquico, la estructura física y los demás espacios que la integran no se corresponden con el tamaño de la población universitaria, son insuficientes y crean hacinamiento, mientras que la planificación académica, especialmente en cuanto al acceso de nueva matricula se sigue aplicando sin tomar en cuenta estas limitaciones. Los más afectados son los estudiantes y profesores que experimentan hacinamiento en el aula y no pueden garantizar la calidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Otra de las causas asociadas al problema actual del espacio universitario en el Núcleo de Sucre, es la debilidad o ausencia de sentido de pertenencia hacia la universidad, la no adopción de los valores esenciales que pueden orientar la acción de los universitarios hacia el respeto mutuo, el bien común, el mantenimiento y preservación de los bienes y servicios, el cumplimiento cabal de los deberes y exigencia de los derechos, que garanticen el buen funcionamiento de esta institución. Tal debilidad se ve expresada en comportamientos inapropiados, entre ellos resalta el consumo de alcohol y otras sustancias psicotrópicas en el recinto universitario y la permisividad hacia actos que van en contra de la moral y las buenas costumbres. Aunado a esto, el deterioro en las relaciones humanas se refleja en el irrespeto de estudiantes hacia profesores, de vigilantes hacia profesoras y de docentes hacia estudiantes. De igual modo, la indolencia o indiferencia de los que ocupan cargos de dirección o que en todo caso les compete dar una respuesta a estos problemas.
Finalmente, la alteración en el uso del espacio universitario tiene que ver con el predominio de la racionalidad populista, especialmente entre las autoridades universitarias (tanto a nivel rectoral como del Núcleo). Esta racionalidad se ha impuesto desde hace varias décadas y genera una distorsión en la administración y uso de los recursos o del patrimonio universitario. El populismo en el manejo de la Universidad, impone una lógica de complacencia, de permisividad y relaciones basadas en el clientelismo y corporativismo de las autoridades (en distintos niveles), hacia algunos actores que han ido ganando cierto peso político e influencia, a fuerza de imponer reglas o realizar acciones que van en contra de los intereses de la institución universitaria.
jueves, 28 de octubre de 2010
Universidad de Oriente: Nùcleo de Sucre. Defendamos la academia!!!!!!
Una vez màs nos sentimos lastimados como personas, como docentes, como luchadores por este espacio universitario. Ayer, volviò a ocurrir, el vandalismo, la violencia, el sinsentido, le ganò espacio a la academia. Se repitieron hechos delictivos: asalto a la propiedad privada (en este caso de un vehiculo de carga), destrozos de instalaciones administrativas y acàdemicas de la propia universidad, agresiòn personal a miembros de la comunidad universitaria y daños a bienes personales. Es la expresiòn del colapso institucional? me hago esta pregunta, han pasado tantas cosas,este escenario se ha venido repitiendo en forma peligrosa, tanto asì que sentimos que se ha llegado al lìmite de la seguridad personal y del clima de paz, necesarios para que el Nùcleo de Sucre funcione adecuadamente. Para nadie es un secreto, el clima de descomposiciòn que en la vida cotidiana se manifiesta en este recinto. Desde las cosas màs sencillas hasta las màs trascendentes. Sin exagerar, desde que pisamos los pasillos, ahì està presente el irrespeto, la violencia, la falta de valoraciòn hacia el espacio universitario. Ayer, entre al salòn de clases, el calor era insoportable ya que la consola del aìre acondicionado se reportò dañado desde la semana pasada pero aùn sigue asì. Dejamos las puertas del salòn abiertas, pero tuve que salir a pedir colaboraciòn a la gente que se aglomera en los pasillos, para que me dejaran dar mi clase. Y es que en los pasillos, se oye de todo, menos de aquello que pueda parecer un ambiente universitario, desde el sencillo acto de escuchar al otro, sin gritar, sin usar frases vulgares y trilladas, hasta el hecho de guardar la compostura en un sitio como èste. Al fin y al cabo, no estamos en el patio de nuestra casa o en un mercado persa. Siento que en los detalles sencillos de respeto hacia las personas que nos rodean, de falta de empatia y de sensibilidad, de agresiòn al medio ambiente, hasta el desprecio por la vida intelectual y acadèmica, ponemos de manifiesto nuestra falta de amor y de valoraciòn hacia la universidad. No se en què momento pasò, ni tampoco quiènes ayudaron a que esto sucediera. Creo màs bien que es un proceso progresivo, complejo, en el que todos tenemos de una u otra forma un grado de culpa o de responsabilidad. Desde los obreros, los empleados, los profesores hasta los estudiantes y las demàs personas que laboran allì, incluyendo por supuesto a las autoridades que han regido el destino de este centro acadèmico. Ayer, 27 de Octubre, ocurriò un evento que a mi juicio constituye el mayor reflejo de la crisis universitaria. Lamentablemente, se dañò el patrimonio universitario, se asaltò la propiedad privada, pero lo màs grave se atentò contra la vida de los propios miembros de la comunidad universitarias. Esta vez no fueron los cuerpos represivos del Estado: la violencia personal, la ofensa, la amenaza a la vida de dichos miembros, vino de un grupo que tambien se identifica como universitario. Los que iniciaron la violencia, perdieron la compostura, y se transformaron en delicuentes, desconociendo por completo las normas que rigen la vida universitaria. Se dicen cuestiones tan delicadas acerca del comportamiento de los involucrados, cuesta creer que estos hechos bochornosos sucedan, me dan pena ajena, por eso no quiero entrar en detalles. Estoy perpleja. Esta tarde se va dar una asamblea de profesores, ojalà haya una buena asistencia y podamos unirnos para dar una respuesta adecuada. Los problemas tienen dimensiones complejas, no se trata de pegar gritos y darse golpes de pecho juzgando o buscando culpables, tampoco podemos esquivar la situaciòn y meternos en la modorra liceistica de ir a cumplir las horas de clases, sin importar màs nada. !!!!!Algo tenemos que hacer!!!!! Recuperar todo lo que se ha ido perdiendo y que le da sentido a nuestra permanencia en el recinto universitario. Vale la pena una vez màs, luchar por ello.viernes, 4 de junio de 2010
ESTOY DE ACUERDO CON LA PARTICIPACIÒN CIUDADANA
NO QUIERO QUE SE MALINTERPRETE MI COMENTARIO ANTERIOR. CREO FIRMEMENTE EN LA PARTICIPACIÒN CIUDADANA, COMO ASPECTO CLAVE DE LA DEMOCRACIA Y DE LA CONSTRUCCIÒN DE CIUDADANÌA. NO OBSTANTE, HAY QUE REVISAR ACTUALMENTE, CUÀL ES EL DISCURSO Y QUIÈNES SON LOS ACTORES QUE LO DIFUNDEN. QUÈ ES LO QUE SE NOS TRATA DE DECIR, Y CUÀLES SON LAS PRÀCTICAS SOCIALES ALREDEDOR DE ESE CONCEPTO O IDEA DE PARTICIPACIÒN CIUDADANA. CUÀL ES LA DIFERENCIA CUANDO SE SUSTITUYE POR PARTICIPACIÒN DEL PUEBLO.
EL DISCURSO POPULISTA HABLA DE PARTICIPACIÒN POPULAR O DEL PUEBLO, EL DISCURSO DE LOS NEOCONSERVADORES HABLA DE PARTICIPACIÒN DE LA SOCIEDAD CIVIL. OTROS LO LLAMAN EMPODERAMIENTO DE LA COMUNIDAD. RECIENTEMENTE, EN EL CASO DE VENEZUELA, HEMOS ESCUCHADO LA NOCION DE PODER COMUNAL Y PODER POPULAR.
MAS ALLÀ DE ESO, HAY QUE REVISAR, LA CONSISTENCIA DE ESTOS DISCURSOS CON LA REALIDAD EN CUANTO A LA CONSTRUCCIÒN DE SUJETO POLÌTICO. POR QUÈ NO SE HA PODIDO TRASCENDER HACIA UNA PARTICIPACIÒN QUE SUPERE EL MERO ACTO DE ADMINISTRAR O GESTIONAR UN BIEN, UN SERVICIO Y/O UN PROYECTO EN LA REALIDAD MICROCOMUNITARIA. POR QUÈ AÙN NO HAY PARTICIPACIÒN DEMOCRATICA Y EFECTIVA EN LA ELABORACIÒN DE LA AGENDA PÙBLICA, EN LA FORMULACIÒN DE LAS POLÌTICAS PÙBLICAS Y EN LA REDISTRIBUCIÒN DE LOS INGRESOS. EN LA TOMA DE DECISIONES EN LA VIDA PÙBLICA, MÀS ALLÀ DE LA ACTUACIÒN EN LAS ACTIVIDADES VINCULADAS A LA ADMINISTRACIÒN DE LA POBREZA POR PARTE DEL ESTADO.
ESTO TAMBIEN ME PARECE IMPORTANTE EN ESTA DISCUSIÒN, PARA SALIRNOS DEL CULTO A LA POBREZA. O DEL JUEGO POLÌTICO-IDEOLÒGICO QUE LLEVA A LA POBLACIÒN, A LOS FUNCIONARIOS PÙBLICOS, A LOS DIRIGENTES, A PENSAR LA PARTICIPACIÒN CIUDADANA COMO UN PREREQUISITO O PEOR AÙN COMO UNA OBLIGACIÒN PARA TENER ACCESO A LOS DERECHOS CIVILES Y EN CONSECUENCIA AL DISFRUTE DE LA LIBERTAD, SEGURIDAD SOCIAL Y BIENESTAR SOCIAL.
jueves, 29 de abril de 2010
EL QUE RECONOCE SUS FALTAS LIMITA LAS CONSECUENCIAS: LOS PROFESORES UNIVERSITARIOS VENEZOLANOS MERECEN VIVIR EN BIENESTAR SOCIAL.
Estimados amigos:
Màs que un artìculo este es un llamado de atenciòn para EL GOBIERNO NACIONAL, PARA TODOS LOS COLEGAS y tambièn para los venezolanos que sufrimos en carne propia los rigores de la crisis social que vive el paìs. -La primera pregunta que nos hacemos es por què los profesores universitarios, no han sido tomados en cuenta por el gobierno nacional en lo que respecta al disfrute de un aumento salarial justo y acorde al nivel de inflaciòn existente?.
- La segunda pregunta por què se le aumenta el 40% al sector militar, mientras nosotros seguimos esperando el mejoramiento de nuestras condiciones sociolaborales?
- La tercera pregunta es por què si hablamos de igualdad y de justicia social existe tanta disparidad entre el sueldo o salario que devenga un profesor universitario y el de un solemne magistrado del tribunla supremo de justicia o el de un alto gerente de la industria petrolera nacional (PDVSA). Es que acaso no fue de allì, de las Universidades de donde justamente egresò la alta dirigencia que hoy dìa conduce los destinos del paìs, tanto en el campo polìtico como econòmico. O es que los profesores universitarios estamos siendo castigados como pago por cumplir una de las màs altas tareas de la sociedad, como es la enseñanza para el desarrollo productivo del país?
Señores, a ustedes les hablo, a los que hoy en dia les toca tomar las decisiones acerca del destino del paìs, no olviden que los cargos son transitorios, y que los docentes universitarios somos una parte importante del sector laboral del paìs, estamos esperando que ustedes sean coherentes con su discurso de igualdad, de solidaridad y de justicia social. Y se lo digo en lo personal y en lo colectivo, estamos cayendo en el empobrecimiento paulatino, porque nuestro sueldo no aguanta la inflaciòn. Nuestro ingresos mensuales se quedan en la compra de comida. Hay muchos docentes jovenes que no pueden comprar una casa o apartamento para vivir decentemente. Tampoco pueden comprarse un vehìculo, el cual tampoco es un objeto de lujo, sino un bien necesario. Vean esta realidad. La idea no es que nos nivelemos con los màs pobres, al contrario, la meta debe se que todos mantegamos un nivel de vida, acorde a los standares de bienestar social de una sociedad desarrollada, tal cual como cualquier ciudadano venezolano lo merece. De lo contrario, les pregunto: què idea de bienestar social tienen los que dirigen tan importante materia como es la educaciòn universitaria.
-A LOS ALTOS DIRIGENTES DEL PAIS, A LOS ALTOS FUNCIONARIOS GUBERNAMENTALES LES DIGO: SI TIENEN QUE REVISAR LA ADMINISTRACIÒN UNIVERSITARIA, SI TIENEN QUEJAS O DUDAS DEL FUNCIONAMIENTO O DEL MANEJO DE LA UNIVERSIDAD PUBLICA, ACTUEN, PERO HAGANLO Y NO MANTENGAN ESTOS MITOS Y ENGAÑOS COMO EXCUSA PARA NO BRINDAR ADECUADAS CONDICIONES LABORALES TANTO A LOS DOCENTES COMO Al RESTO DE TRABAJADORES DEL SECTOR UNIVERSITARIO. !GRACIAS!
domingo, 4 de abril de 2010
martes, 23 de marzo de 2010
OBSERVATORIOS SOCIALES- Amèrica Latina.
Para la consulta acerca de temas en debate, contenido, leyes, reformas e instituciones relativas a las polìticas pùblicas y polìticas sociales en Amèrica Latina, recomendamos los siguientes observatorios sociales:
http://www.eumed.net/oe-vess/index.html (Venezuela)
http://www.colombialider.org (Colombia)
viernes, 19 de marzo de 2010
Importancia del tìtulo supletorio de la vivienda en los sectores populares

Es importante la tramitaciòn legal que se viene promoviendo desde los organismos competentes, del tìtulo supletorio de la vivienda en los sectores populares. Esta medida tiene varias implicaciones, por una parte, abre una posibilidad de acceso a los recursos pùblicos en la consolidaciòn del hàbitat y vivienda en àreas màs pobres, caracterizadas por la carencia de planificaciòn urbana, servicios pùblicos deficientes y viviendas inadecuadas. Por otra parte, el otorgamiento del tìtulo supletorio tiene poco impacto o utilidad en aquellos casos de familias o propietarios, en los que el bien inmobiliario es tan precario, en cuanto a su estructura, condiciones de hábitat, carencia de servicios público y ubicación geoespacial, que lo conveniente es una reubicaciòn y/o el otorgamiento de una vivienda en un asentamiento urbano que reuna las condiciones adecuadas que garanticen el nivel de vida y el progreso de sus habitantes.
Por lo antes mencionado, es conveniente que se estudien los casos, que se evalue en forma integral la situación de vivienda y hábitat de los demandantes a fin de garantizarles lo que por justicia les corresponde, es decir, una vivienda digna, construida en un habitable saludable. Lo contrario, es decir, entregar títulos supletorios de viviendas de forma indiscriminada, sin el apoyo o acompañamiento institucional para el mejoramiento de las condiciones de vida, es propiciar el culto a la pobreza y jugar con las expectativas legìtimas de los habitantes de los sectores populares a poseer la propiedad de su vivienda.
Hay que considerar que cada familia que habita en un barrio pobre, es una historia de esfuerzo, de lucha individual, en la autoconstrucciòn de su vivienda, sin apoyo del Estado, enfrentada a un mercado inmobiliario, cuyos precios de bienes inmuebles son cada vez menos accesibles. En esos casos, un papel (el tìtulo) es sòlo una forma de aminorar el duro trayecto a la rehabilitaciòn habitacional que seguirà siendo su responsabilidad individual, de la familia o de la organizaciòn comunitaria. Por tanto, es justicia, que el Estado intervenga promoviendo el acceso a la vivienda, atendiendo eficientemente la demanda actual, con sus respectivos tìtulos de propiedad y el respectivo control. Esto ùltimo, para que no haya grupos minoritarios que saquen ventaja y quieran posteriormente comercializar un bien que sòlo debe estar destinado a servir de vivienda principal a una familia venezolana que asì lo necesite.
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