sábado, 19 de noviembre de 2016

¿POR QUÉ ALGUNOS EMIGRANTES VENEZOLANOS FRACASAN? 



Opinión / Fuente: Canario Del Mundo / Ronald Perez

En la actualidad, en Venezuela se habla mucho sobre el emigrar y las posibilidades y porcentajes de éxito de esa opción, por lo que muchas personas a pesar de vivir un gran calvario en su vida diaria por miedo no toman la decisión.

Migración Venezolana
A pesar de los muchísimos casos de éxito también encontramos casos de fracaso, donde los protagonistas han regresado al país, muchas veces con peor situación a la que tenían antes de salir, regresan sin empleo, casa, carro, dinero y con la sensación de fracaso, claro esto para quienes realmente lo intentaron, por el contrario, hay otros que fracasan y por arrogancia regresan hablando mal del país y la sociedad donde estuvieron.
A diferencia de otros países latinoamericanos, el Venezolano que emigra en una gran mayoría es de clase media, alta o al menos posee estudios universitarios, dejando trabajo y renunciando a la estabilidad de la zona de confort. Estas condiciones hace que se arriesgue mucho dejando atrás un estilo de vida muy distinto al que encontrará en el país destino. Nuestros vecinos cercanos y camaradas de Sudamérica, (Colombianos, Ecuatorianos, Peruanos y Bolivianos) quienes tienen muchos años más que nosotros emigrando, en su mayoría quienes salen son las clases bajas en busca de algo mejor, por lo que el cambio no es tan grande, con la diferencia de llegar a un país que por lo general les brinda una estabilidad y paz social que ya no tenían en casa. Está diferencia por sutil que parezca, hace que nos cueste algo más adaptarnos a las nuevas reglas del juego, también nos perjudica mucho el que en la maleta muchos compatriotas meten la viveza del Venezolano, esa que tanto daño nos ha hecho, personalmente recomiendo dejarla en casa, en un cajón mientras más guardado y bajo llave mejor, enterrada sería perfecto.

Emigración Venezolana
Los que se traen tal característica se creen dueños del mundo y que pueden seguir haciendo lo que les da la gana, de forma muy errada. He escuchado doctores decir, que se vinieron a España desde Estados Unidos porque aunque en ambos países beber alcohol y manejar esta penado, aquí las sanciones son algo más suave, bueno en realidad eso ya no es cierto, con los cambios de normativas y con el carnet por puntos, aquí en España es tan o más severo que en el imperio, pero para variar al vivo le gusta hablar sin saber de que habla.
Las razones del fracaso migratorio del Venezolano son variadas, listaré algunas sin ningún orden o tipo de preferencia, entre ellas encontramos:
– Viveza del Venezolano. Como comente anteriormente, la viveza tan conocida en el país y tan utilizada para justificar los malos comportamientos, es un cáncer que carcome el alma de unos ciudadanos que han decidido usarla como forma de vida. Con ella justifican las violaciones a las leyes, abuso contra las normas de convivencia o de cualquier reglamento que intente mantener el orden de la sociedad.
Llegar a una sociedad donde se respetan las leyes de tránsito y se tienen sanciones fuertes de no hacerlo, es muy perjudicial para el vivo, imagínate no poder consumir alcohol y conducir, es algo intolerable. No poder colearse en cualquier sitio porque es sacado de la fila y no atendido supone una humillación para el bocón del vivo. Tantas situaciones que se pueden comentar donde el vivo es un pez fuera del agua, pero podemos concluir con que no puede llegar a una playa, meter su todo terreno en la arena poner la música a todo volumen y beber hasta acabar con las licorerías cercanas es suficiente motivo para no adaptarse.

Ejemplo de la Viveza del Venezolano
– Falta de Humildad. Algunos Venezolanos emigran creyendo que por su clase social y su título universitario el mundo debe arrodillarse a sus pies y son incapaces de bajarse de esa nube en la que viven. Afuera la gente no pone el título por delante del nombre, ni existe esa separación tan fuerte entre estudiado y no, ya que todos ejercen un papel vital para el buen funcionamiento de la sociedad. Antes de la crisis mundial, en los países desarrollados no era un requisito para todo ciudadano el tener título universitario como si lo es en mayor medida en Venezuela. Dos razones fundamentales, la primera el costo y la segunda, que con empleos de menor jerarquía se puede obtener los medios para vivir. Esta falta de Humildad hace que no busque o acepte trabajos de menor cualificación haciendo imposible su adaptación y por falta de medios debe regresar.
– Creer que se está de vacaciones. Uno de los errores más grandes que comete elVenezolano es creer que el cupo de Cadivi estudiante o en su defecto el de viajes (algunos salen con ese) es un regalo y lo consume sin miramientos, yendo a bares, restaurantes o museos como si no hubiese mañana, en un comportamiento más de turista que desea conocer todo en pocos días que de residente. Este despilfarro hace que cuando las cosas cambian sea porque le rechazan el cupo o porque no consigue empleo los gastos mensuales sean insostenibles. A pesar de las advertencias muchos comenten este error, aunque se niegan a aceptarlo. No es lo mismo comprar un ordenador que conocer el país y alrededores aunque sean viajes low cost.

¿Vacaciones o Migración?
– Malas decisiones. Por presión, soledad o la depresión común del emigrante se pueden tomar decisiones incorrectas que conllevan a fracasos muchas veces evitables. Puede ser el cambio de empleo, rechazar una oferta, mudarse de ciudad, comprar coche nuevo o tantas cosas que pueden ser correctas en circunstancias diferentes pero que en el momento de tomarlas no era el adecuado. A veces por soledad o por querer mantener un estatus se decide hacer un viaje o comprar coche sin entender que ese dinero puede ser necesario más adelante. En el caso de los emigrantes en la Florida, el error no es comprar el coche, sino el tamaño y monto del mismo.
– Excesivo apego al país. Hay una gran cantidad de Venezolanos que cuando se encuentran en el extranjero sienten una nostalgia enorme por lugares como el Ávila, las playas de Higuerote, la Guaira, Margarita o  por el clima de Mérida, siempre comparando las bellezas naturales del país donde se encuentran con las deVenezuela y no disfrutan. Siempre considerando que el mejor clima, el mejor país, las mejores bellezas naturales están entre los más de 912.000 Km2. No digo que no se aprecie de lo que se dejo y se sienta nostalgia por los paseos por el hermoso Ávila, de las vacaciones de Semana Santa en Margarita o por el contrario el contraste y buena cultura turística que se disfruta en Mérida pero hay que pasar página y no vivir del pasado.

El Ávila
– Mamitis. Para muchas personas, la familia son una razón fuerte para no tomar la decisión de emigrar, pero para otros a pesar de haber tomado  el complicado paso de salir del país, ese vinculo familiar o necesidad de compartir TODO con la progenitora (en menor medida con el padre aunque existen casos) hace que solo se viva para llamar o comunicar la vida, recibiendo generalmente desde el otro lado una petición de retorno directa o indirectamente que termina por minar los ánimos y haciendo que se termine de regresar el hijito(a) mimado(a).

¿Mamitis?
Legalidad. Parece una tontería, algo obvio, pero algunos no entienden que para vivir en cualquier país civilizado se requiere de permisos para tener una situación legal. Son tipos o estatus de residencia que varían según el país y el tipo de actividad que permite desarrollar, encontramos las turistas, residencia por trabajo, residencia temporal, residencia permanente y por supuesto la nacionalidad, esto es un pequeño resumen pero si no tienes ninguno de esos estatus te encuentras ilegalmente en el país destino, lo que hace que te encuentres al margen de la sociedad, ya que no podrás sacar ni una línea de teléfono móvil mucho menos encontrar empleo o sustento alguno. Esto es un punto muy importante a tomar en cuenta cuando se decide emigrar, no hay que ir a un destino porque es la moda o porque dicen que es muy bonito si no se podrá obtener los papeles para vivir, ya que no hay nada que condicione más las posibilidades de éxito de una persona que no estar legal en un país.
– Venezolanitis. Es un sentimiento similar al que produce el excesivo apego del país, pero en este caso en vez de la nostalgia a las bellezas naturales es la necesidad de estar rodeado de conciudadanos solo compartiendo con Venezolanos, esto ocurre más frecuente de lo que se pueda pensar. De esta forma el grupo cercano del emigrante no es otro que más emigrantes Venezolanos que comparten sus penas y viejas glorias en el país natal. Es bueno compartir con Venezolanos y más si son amigos desde que se estaba en el país de origen pero no todo el mundo debe reducirse a este grupo, se debe compartir con todo tipo de personas, emigrantes de otras nacionalidades pero sobre todo con nacionales del país destino ya que es con ellos que se aprende de las costumbres diarias y esa cultura tan típica en cada región. El no hacerlo puede ser motivo a ser rechazado por falta de adaptación o simplemente ser un extranjero más sin importar la cantidad de años que se este viviendo en la sociedad adoptada.
Puedo seguir listando cantidad de razones, pero lo importante es que para que sea exitosa la experiencia es buscar adaptarse a la sociedad, hacer amigos locales y buscar aprender la jerga, modismos y clichés diarios. Dejar a un lado lo vivido enVenezuela e intentar comenzar con rutinas nuevas, siempre estar legal en el país para poder aprovechar las bondades de la sociedad así como ser humilde para lograr entender que es un comienzo, y como comienzo al fin habrá que hacer cosas que ya se pensaban superadas. Pero lo más importante es dejar bien encerrado bajo llave y enterrado esa condición tan perjudicial para nuestro conciudadanos, esa maldita viveza del Venezolano que tanto daño nos ha hecho.
Evidentemente, hay que tener un poco de suerte para que las cosas salgan como se espera, pero hay que buscarla ya que como dicen “la suerte es para quien la busca”.
No compliquemos más este viaje con comportamientos sin sentido.
No te dejes influenciar por las experiencias de los demás, sean amigos, conocidos o familiares, no importa si la experiencia es exitosa o un fracaso total porque cada experiencia es única, con condiciones y resultados individualmente particulares. Pero no dejes de tomar una decisión por el miedo que puede influir el saber la media verdad (o mentira completa) que nos cuentan…

domingo, 6 de noviembre de 2016





Universidad de Oriente
                                            Núcleo de Sucre
Delegación de Comunicación Corporativa
Nota de Prensa

                                                                                                          
Cumaná, 28/10/2016
Departamento de Trabajo Social cumplió 48 años


LOS PROGRAMAS SOCIALES
CONTRA LA POBREZA EN VENEZUELA

·         Así se tituló la conferencia que disertó la Dra. Irey Gómez Sánchez, profesora del Núcleo de Sucre de la Universidad de Oriente, en donde mostró importantes resultados obtenidos tras realizar su tesis doctoral


Prensa UDO/Sucre Yasmin Fernández CNP 12.939: Dando inicio a las actividades programadas por el 48 Aniversario del Departamento de Trabajo Social del Núcleo de Sucre de la Universidad de Oriente, se llevó a cabo la conferencia “Los programas sociales contra la pobreza en Venezuela”, la cual estuvo a cargo de la Dra. Irey Gómez Sánchez, profesora del mencionado núcleo y en la actualidad pertenece al Grupo de Investigaciones e Innovaciones Sociales SOPHIS.
La conferencista inicio su presentación mostrando los resultados de una línea de investigación sobre los programas sociales en dos momentos de la historia de Venezuela: el período Neoliberal (1989-1998) y el período de la Revolución Bolivariana (1999-2016).  Cada uno de ellos desarrolla un modelo de política social que aparentemente se contraponen, pero la investigación realizada tanto a nivel documental como en entrevistas usuarios y funcionarios, revelan que en ambos períodos no se dieron cambios cualitativos referentes a la intervención social del Estado, lo cual haya garantizado el ejercicio pleno de ciudadanía social y el bienestar de las mayorías más pobres.

En este mismo orden de ideas, la Dra. Gómez Sánchez explicó que en la etapa del Gobierno Revolucionario-Socialista, aunque se presentó un contexto económico de bonanza petrolera que le permitió al Estado la distribución de grandes flujos de renta petrolera, se han producido muchas contradicciones entre la norma y la realidad.

“En consecuencia, la pobreza es un fenómeno multidimensional, heterogéneo y profundo; 
las familias venezolanas más pobres no están recibiendo el mínimo de subsistencia, de allí se plantea que la pobreza en la actualidad alcanza más de la mitad de la población.  Los programas sociales contra la pobreza no han cumplido su objetivo, y ante los problemas macroeconómicos que presenta el país, lo que se le está ofreciendo a la gente son meras ayudas o dadivas, que no tienen ningún impacto en el mejoramiento de su nivel de vida; esto representa un gran desafío y un enorme peligro para la sociedad venezolana”, finalizó diciendo la profesora Irey Gómez.

Previo a esta actividad, se realizó una misa de Acción de Gracias por el 48 Aniversario del Departamento de Trabajo Social del Núcleo de Sucre de la UDO, la cual estuvo presidida por el párroco universitario, presbítero Jesús Senior.




domingo, 13 de diciembre de 2015

                                                                                                           
Les presento una sipnosis de mi nuevo libro, el cual pueden visualizar en el siguiente enlace:


Cómo atender la pobreza mediante políticas públicas eficientes, constituye uno de los grandes desafíos de esta época. Ante ello surge la interrogante acerca del papel que han jugado los llamados programas sociales contra la pobreza en la superación de este problema social.
En este libro se presenta la experiencia venezolana en lo que fue la ejecución de estos programas sociales durante períodos de gobierno, caracterizados por contextos socio-políticos diferentes y orientaciones técnico-organizativos y político-ideológicos distintas en el manejo de la política social. Por una parte, la gestión del Dr. Rafael Caldera en su segundo ascenso al poder intentó aplicar un ajuste económico de corte neoliberal y por otra, la llamada "V República"  impulsada por el gobierno del Comandante Hugo Chávez con su proyecto de "Revolución Bolivariana". El análisis destaca que a pesar de estas diferencias, dichos programas presentan rasgos comunes, las fallas detectadas en su realización es un reflejo de los problemas o nudos críticos de la política social en Venezuela. Tales cuestiones están ligadas al agotamiento del modelo de economía rentista petrolero, y a las debilidades en el funcionamiento del sistema político, convirtiendo en todo un desafío la intervención del Estado en materia de superación de la pobreza.

El mejoramiento de los programas sociales en la superación de la pobreza no es un asunto meramente técnico-metodológico, sino también político. Entre otras cosas, se requiere mayor voluntad política de los gobernantes, mediante la transparencia,  eficiencia y mayor equidad en la asignación, distribución y administración de los recursos financieros y una mayor racionalidad científico-técnica en la inversión social. De esta forma, se escribiría una historia exitosa respecto al desarrollo de estos programas.

jueves, 9 de abril de 2015

Rev. Venez. de Econ. y Ciencias Sociales, 2010, vol. 16, n 1 (ene.-abr.), pp. 37-61

RETRACCiÓN AL INTERVENCIONISMO

DESINSTITUCIONALIZADO:

VARIACIONES DEL PAPEL DEL ESTADO

EN LA POLíTICA SOCIAL VENEZOLANA
(1990-2008).
 
Irey Coromoto Gómez Sánchez y  Luis Alberto Alarcón Flores 

(Puede leer el artículo en el siguiente link:)
http://www.ucv.ve/fileadmin/user_upload/faces/problemas_sociales_contemporaneos/CESOC/ENERO_ABRIL_1_2010_MIGUEL_ACOSTA_SAIGNES.pdf

viernes, 17 de octubre de 2014

Ciencia: la gran huérfana de la Revolución

ASOVAC-CARACAS.
Dado la relevancia del tema, transcribimos a continuación el articulo de Andrés Eloy Rodríguez González publicado Aporrea.com, el dia 25 de agosto de 2014, titulado:
Ciencia: la gran huérfana de la Revolución
 
Tan importante es reconocer los grandes logros de la Revolución Bolivariana como reconocer críticamente sus errores. La crítica, aceptada con humildad, es indispensable para corregir los errores, redirigir los esfuerzos y enderezar el rumbo a tiempo. No hacerlo puede conducirnos a perderlo todo. Quienes dirigen nuestros destinos en el área de la ciencia deben hacerlo desde ella y no exclusiva y ciegamente, como se ha venido haciendo, desde la improvisación y la politiquería. Deben aguzar sus sentidos y asesorarse mucho mejor. Están distraídos y, por tanto, errando. Busquen y oigan a los sabios. Recuerden al Maestro Jacinto Convit: “La ciencia es el motor del desarrollo de un país”. Contar con individuos intelectualmente sólidos hace poderoso a un país. El conocimiento es poder. Es una necesidad nacional urgente.
Para hacer ciencia se necesitan científicos: hay que formarlos. Pero para formarlos debemos dejar la pichirrez. Basta de becas miserables en un país que literalmente flota sobre petróleo. Sembremos realmente este recurso. Comparen las becas de postgrado otorgadas por países que cuentan con elevado nivel científico con las becas que aquí se otorgan y verán que las nuestras no satisfacen ni las necesidades más básicas del estudiante. Entonces ¿cómo esperamos así una adecuada formación de capital humano para nutrir la ciencia?
El científico debe tener libertad para escoger lo que investiga. Está bien dirigir la mayor parte del financiamiento hacia áreas prioritarias, pero sin negar o descuidar otras cuya trascendencia futura desconocemos. ¿Quiénes deciden qué es prioritario y qué no? ¿Cuáles criterios utilizan? El librepensamiento es parte esencial de la ciencia (cf. Por qué no soy cristiano, de Bertrand Russell). A Semmelweis nadie le hizo caso y murió, humillado y septicémico, a los 47 años, porque en su época no entendieron el alcance de sus descubrimientos. Si no lo hubiesen subestimado se habrían ahorrado cientos de miles de muertes horrendas.
La ciencia requiere una inversión enorme pero altamente justificada. Para hacer ciencia se requiere no sólo excelente capital humano (que lo hemos perdido en cantidad insólita), sino numerosos insumos, reactivos y equipos especializados que no producimos. Por ello, hay que garantizar que la adquisición de los mismos sea expedita, sin tanto burocratismo, que lo más valioso para el investigador es su tiempo. El organismo administrador de divisas no debe seguir imponiendo trabas que se traducen en meses o años de retraso. Por ejemplo, en cualquier país que le da importancia a su actividad científica, el tiempo para obtener insumos en un laboratorio usualmente no pasa de uno a tres días, de tal manera que la investigación no se detiene. En nuestro país, ¡debemos esperar a veces más de un año!
El científico utiliza mucho tiempo de su vida para formarse. Sólo un pequeño porcentaje de los profesionales de un país se dedican a ello. Por eso, perder un sólo científico tiene enorme impacto sobre el progreso de la Nación. Tomando en cuenta esto, es lógico que recibiendo un sueldo que no le permite mantenerse y mantener a su familia, sin tomar en cuenta la imposibilidad (en la práctica) de ejercer su profesión por otros factores que escapan de sus manos, ningún científico está realmente dedicado a la ciencia, i.e., “fuga de cerebros”*. En la praxis, significa la misma pérdida el que se va del país que el que, sin irse del mismo, abandona la docencia y la investigación (o cualquier otra profesión relevante para el desarrollo) por otra actividad que le permita subsistir (biólogos moleculares vendiendo chicha, ingenieros químicos vendiendo ropa interior, médicos cirujanos de taxistas, doctores en ciencias atendiendo heladerías, ingenieros agrónomos vendiendo marquesas). El biólogo molecular podría producir insulina recombinante para dejar de depender de los gringos (soberanía biotecnológica); el químico podría convertir el petróleo en mejores fertilizantes (soberanía petroquímica); el médico podría salvar a alguien o investigar para hacer progresar a la Humanidad (soberanía del conocimiento, soberanía sanitaria); el doctor en ciencias podría buscar mejores tratamientos para salvar a nuestros niños de la malaria, del envenenamiento ofídico o escorpiónico, de las diarreas, del asma (soberanía sanitaria, soberanía científica, soberanía del conocimiento); el ingeniero agrónomo podría fortalecer el agro con su sabiduría y sus investigaciones (soberanía agropecuaria). Cualquier trabajo dignifica al hombre, pero formar profesionales es muy costoso en tiempo y dinero para el país; y mientras más complejos son los problemas a resolver, mayor nivel de formación profesional se requiere. También es una gran pérdida que el profesional abandone el sector público para enriquecer al sector privado. Por todo lo anterior ha creado el Gobierno del Ecuador el programa Prometeo*, captando cientos de científicos de alto nivel para impulsar la ciencia en su país [Prometeos contribuyen a cambiar la matriz energética]*. Les ofrecen lo que merecen y se van, así de sencillo. Mientras tanto, el MPPCTI pretende apoyar al investigador a través del PEII (Programa de Estímulo al Investigador y al Innovador) con 2400 BsF trimestrales (800 BsF mensuales, es decir, el equivalente al costo de unas pocas fotocopias o de una franela), que por supuesto nunca son cancelados a tiempo. Con el dineral que se traga la estupidez de mantener a Maldonado, a Duno, etc. en la F1, y otros gastos injustificados similares, podría cambiarse esta situación inadmisible. O con una pequeña parte del dineral que se pierde por la corrupción. Esas son las contradicciones que debemos eliminar.
Al frente de la ciencia debe estar un científico de probada trayectoria, con vasto currículo, años dedicados a la investigación, con experiencia tutorial en la formación de doctores, numerosos artículos científicos publicados en revistas arbitradas nacionales e internacionales, así como poseedor de experiencia gerencial, de laboratorio y docente a nivel de pre y postgrado. Debe dejársele trabajar suficiente tiempo. Es mejor tardarse en seleccionarlo que reparar los daños causados o el tiempo perdido por haber seleccionado a alguien no idóneo. Para impulsar la ciencia en el país (apartando cualquier crítica que pudiera hacérsele en otros ámbitos), Pérez Jiménez acudió al Dr. Humberto Fernández Morán, quien creó el instituto predecesor del IVIC (IVNIC) apenas con poco más de 30 años de edad. Fernández Morán, quien no aceptó el premio Nobel por la condición de abandonar su nacionalidad, quien creó la cuchilla de diamante, quien trajo microscopios electrónicos a Venezuela y el único latinoamericano que tenía una carta de recomendación de Albert Einstein. Hay excelentes científicos en nuestro país, que conocen a fondo cómo debería enfrentarse el problema de la ciencia: ¡convóquenlos! No sigan ensayando, de enroque en enroque y de fracaso en fracaso. Y, por otra parte, ¿cómo se puede ser ministro de ciencia, tecnología e innovación y además presidente de la principal empresa estatal de telecomunicaciones? Actúen como si jugaran ajedrez. No vamos a ningún lado sólo comprando tecnología y promoviendo la “invención” de peladoras de topochos que usan motores chinos y transmisiones de carros gringos.
Aparte de la gerencia principal, hacen falta individuos preparados para gestionar las políticas centrales a nivel regional, en materia científica, que pongan sus pies sobre la tierra. Por ejemplo, recientemente recibimos, los investigadores acreedores del PEII, una invitación al II Encuentro Regional de Ciencia, Tecnología e Investigación, encuentro que busca “generar e impulsar espacios de participación y articulación entre los actores locales que conforman el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación: Innovadoras(es), Investigadoras(es), Redes Socialistas de Innovación Productiva (RSIP), Estudiantes, Comunidades Organizadas, Cultoras y Cultores Populares, Técnicos y Trabajadoras(es) ligados a la actividad científica-tecnológica, quienes desde sus espacios impulsan y desarrollan de manera consecuente la innovación y la investigación en nuestra región” […]. Con todo respeto les pregunto, a propósito de esa convocatoria tan adornada: ¿En qué país viven ustedes? ¿De qué ciencia están hablando? ¿Qué es lo que vamos a llevar? Vengan a los espacios donde debería estarse creando el conocimiento, para que vean agua negra salir por los grifos (cuando hay agua), para que vean lo que es parar proyectos por meses esperando una cotización, para que vean que los investigadores están todos en la calle haciendo de todo menos ciencia porque el sueldo no alcanza, para que vean lo que cuesta al país (en reactivos y experimentos perdidos) que se vaya la electricidad varias veces por semana, para que vean el daño que le ocasionan al país miles de parásitos enquistados en la universidad, para que vean miles de laboratorios cerrados, para que vean lo indignante que es mendigar divisas para viajar al exterior a formarse o a investigar, o lo que cuesta suspender viajes ya planificados por retrasos con las divisas o con el pasaporte, para que vean al gusano de la corrupción destruyéndolo todo vertiginosamente, para que vean el daño patrimonial, humano y académico que se ha profundizado por no poder cambiar de autoridades universitarias porque no se convoca a elecciones desde hacen años, para que vean carteleras de postgrados con información que no se actualiza desde 2008 (!), para que vean lo frustrante que es desgastarse en postgrados que no se pueden terminar a tiempo. Aterricen. Dediquen ese dinero y ese tiempo a visitar, diagnosticar, diseñar, articular, resolver, evaluar, informar, aclarar y aprender. Salgan del bureau y vengan a ver la verdad in situ, para que puedan coordinar con el poder central políticas realmente útiles.
El acceso a las publicaciones científicas sin limitaciones es un aspecto clave para el desarrollo de la ciencia. Es absurdo el tiempo que hay que malgastar para buscar información por la falta de suscripción de nuestras universidades a revistas especializadas. Obviamente esa falta de suscripción en buena medida se debe a que la corrupción impide que el dinero alcance.
Los que dirigen la ciencia en nuestro país deberían guiarse por buenos indicadores para saber el alcance de sus decisiones, tales como: el número y la calidad de los trabajos científicos realizados en el país publicados cada año en revistas arbitradas nacionales e internacionales (y las correspondientes citaciones), el número de egresados de los postgrados cada año (y por ende el número de trabajos especiales de grado realizados), el grado de dependencia tecnológica y de insumos de nuestro país, la calidad y la cantidad de actividades de extensión realizadas, etc.
A pesar de la existencia de numerosas alternativas al uso de animales de laboratorio, la generación de conocimientos y de diversos productos de interés médico sigue dependiendo en gran medida de los mismos. Requerimos con urgencia la creación de un gran bioterio nacional (o si hay algún proyecto, concretarlo), donde se reproduzcan y ofrezcan conejos, ratas, ratones, cobayos, así como venenos de arácnidos y ofidios, con los más elevados estándares de calidad. Es extremadamente difícil conseguir animales de laboratorio en condiciones adecuadas y de manera oportuna para hacer investigación.
Para tener ciencia y que ésta se traduzca en bienestar social, hay que rescatar la universidad. Y me refiero a la universidad que crea conocimientos, no la que sólo los consume. Aunque tengamos una matrícula universitaria extraordinaria, la formación de los estudiantes actualmente deja mucho que desear, porque se ha reemplazado la calidad por la cantidad (en unas) o porque se ha hecho insostenible mantener un alto nivel académico (en otras). No podemos seguir resolviendo un problema creando otro. Como le oí (palabras más, palabras menos) al eminente Profesor, ya fallecido, Dr. W. Dubuc Marchiani, en una clase magistral: “La universidad es una gran oportunidad para arrancar de raíz la natural estupidez humana”. O, recordando a Siqueiros y su escultopintura “El Pueblo a la Universidad, la Universidad al Pueblo”, sin verdadera universidad no tiene el pueblo dónde adquirir las herramientas a aplicar. Para darle la relevancia que merece éste, el más importante de los aspectos a considerar para reconstruir nuestra ciencia, considero importante leer el artículo del Profesor L. Fuenmayor Toro “Principales Retos Éticos de la Universidad Venezolana” (Aporrea, 18-11-2004)*, del cual cito textualmente algunos extractos que describen claramente la realidad de nuestras universidades y los principales desafíos que hay que superar si queremos cambiar esa realidad:
“[…]en medio de unas comunidades sin principios éticos de ningún tipo, permisivas en sus condicionamientos morales, indisciplinadas en el trabajo, sin una clara formación universal, sin un compromiso intelectual permanente, que parece ser la regla de casi todas nuestras comunidades universitarias, concluiríamos que no se puede contar con nuestras instituciones de educación superior para los importantes combates que se avecinan en este campo. […] señalábamos como indispensable que se impusiera en las universidades y demás instituciones superiores de educación e investigación la ética del conocimiento, que dirigiera la conducta de los universitarios en el sentido de actuar y enseñar a actuar sin prejuicios, sin posiciones visceralmente asumidas, sin fanatismos, sin a priori. […] La universidad debe reivindicar dentro de su comunidad la ética del trabajo, la cual está en total contradicción con el “facilismo” imperante en nuestras casas de estudios, pues si algo caracteriza a la actividad académica es la profundidad del conocimiento que se maneja, la cual requiere de intenso trabajo y profundos esfuerzos, imposibles de realizar en una institución con laboratorios cerrados, aulas de clases vacías, escuelas y facultades inactivas, bibliotecas paralizadas, enfrentamientos violentos entre miembros de la comunidad, ausencia de autoridad, todo lo cual crea un conjunto de situaciones que nada tienen que ver con la universidad y que la va apartando de sus actividades esenciales o la relega a ser una institución bizarra, irreconocible y completamente inservible al objetivo superior que estamos planteando como necesario en la coyuntura actual. Estas situaciones, estamos seguros, obedecen a planes finamente diseñados incluso más allá de nuestras fronteras, precisamente por los enemigos que debemos enfrentar. […] Mantener las instituciones universitarias abiertas y funcionando a plenitud sólo se corresponde con la existencia de autoridades muy bien formadas, capaces, eficientes, eficaces, honestas, dedicadas, en todos los niveles de dirección, lo cual es una situación totalmente incontrolada en nuestras universidades, pues sus claustros universitarios no fueron construidos en muchas ocasiones sobre bases académicas sólidas, sino sobre condiciones de clientelismo partidista, nepotismo, amiguismo y control político de las instituciones, las cuales no gradúan profesionales en los tiempos oportunos, no producen conocimientos suficientes en calidad y cantidad y, en muchas ocasiones, se colocan al servicio de intereses contrarios a los populares y nacionales. […] Su actividad creadora, además de incrementar el patrimonio cultural de la Humanidad y ayudar al avance del conocimiento científico universal, debe permitir la obtención de conocimiento pertinente a las necesidades de la población y así contribuir aceleradamente a resolver los graves problemas nacionales, además de asumir los retos que el verdadero desarrollo significa. […] Calidad de la formación y del trabajo de sus investigadores que les permita crear una comunidad científica respetada internacional y nacionalmente por su elevada y calificada producción intelectual; calidad que se desarrolle en el trabajo con las comunidades, sus líderes locales, los gobernantes locales, regionales y nacionales, para elevar las capacidades y la calidad del trabajo de la gente de manera que puedan asumir sus retos, administrar sus recursos y forjar sus propios destinos. […]Se hace necesaria e impostergable una revisión ética de conceptos como el de autonomía universitaria, pues detrás del mismo se han venido escondiendo distintas perversiones en la actuación de autoridades universitarias de diferentes niveles, en la actividad de gremios y sindicatos, en la labor académica de profesores y en el comportamiento de estudiantes y sus dirigentes. Esto ha llevado a un deterioro grave del funcionamiento universitario y al estancamiento de distintas instituciones. […] El patrimonio institucional es manejado alegremente, muchas veces signado por elementos claros de corrupción, con el enriquecimiento ilícito de autoridades y funcionarios, perversiones inaceptables que han conducido a daños y pérdidas patrimoniales irreparables en varias universidades. La producción académica institucional ha caído muy por debajo de lo sostenible, manteniendo a las actividades de investigación en un claro marginamiento inaceptable y suicida […]“. [ Otro articulo del autor Fuenmayor Toro (2004)]
¿Cuántas de las tareas pendientes comentadas en los párrafos precedentes están siendo resueltas? Si varios países cercanos (Brasil es un excelente ejemplo), han implementado desde hace algún tiempo políticas muy certeras para impulsar la ciencia, haciendo que el país se perfilara rápidamente como una potencia científica mundial, ¿por qué no aprender de ellos cómo lo hacen, cómo lo organizan, como lo dirigen? ¿Hasta cuándo improvisaremos? Impulsar nuestra ciencia requiere esfuerzos mucho más osados e inteligentemente dirigidos que los realizados hasta ahora.
Resumiendo, desde mi humilde perspectiva, si queremos realmente echar a andar la ciencia y con ella conquistar la soberanía, debemos, entre otras cosas:
Reestructurar cargos cruciales en el MPPCTI, colocando gerentes formados para asumir el reto en materia de ciencia. Conformar equipos de trabajo de individuos sólidos en lo profesional y en lo ético. Solidez curricular y probidad.
Convocar a los miles de individuos con alto nivel de formación que se nos han ido más los que aún no lo han hecho, ofreciéndoles condiciones socioeconómicas ajustadas a su nivel de formación, y competitivas frente a sus pares a nivel internacional. Atraer a los mejores científicos, profesores, investigadores. Garantizar la visita frecuente de académicos de universidades extranjeras a nuestras universidades. Convertir la “fuga de cerebros” en una “invasión de cerebros”.
Volver a la universidad. Es decir, rescatar las universidades tradicionales e impulsar la generación de conocimiento mediante el método científico en las nuevas (por causas distintas en cada caso, no se está haciendo esto en ninguna de las dos). Para ello, es indispensable concretar el asunto del ítem 2. Sólo así lograremos la soberanía.
Solucionar las trabas laborales y el sindicalerismo que obligan a las universidades a tener que cargar con miles de trabajadores parásitos en todos los niveles. Acabar con el manejo doloso de los recursos destinados a la universidad. Declarar una guerra a muerte a la corrupción universitaria y extrauniversitaria.
Elevar el nivel de exigencia curricular para todo individuo interesado en acceder a los cargos dedicados tanto a la administración de la ciencia como a su conducción. Esto debería extenderse a todos los cargos en la universidad.
Resolver de una vez las dificultades para adquirir equipos, reactivos e insumos, así como el acceso a divisas para pasantías, postgrados, cursos y congresos. Las divisas dedicadas a las áreas prioritarias para el desarrollo del país no pueden ser administradas –en la praxis– como si fueran divisas dedicadas a la compra de perfumes, pantaletas, carritos y celulares.
Resolver las dificultades en el acceso al conocimiento (suscripción a revistas arbitradas, obtención de libros, etc.). Vean cuánto cuesta un libro de texto.
Promocionar mucho más la lectura en los espacios donde más se requiere. La lectura es la principal herramienta para captar talentos para la ciencia, en distintos niveles. No el internet libre en los liceos, no las tabletas, no las bibliotecas virtuales, porque el ojo no ve lo que el cerebro no sabe… ¡Libros! De nada nos sirve la alfabetización tecnológica si nos analfabetizamos en todo lo demás. Multipliquemos las iniciativas de promoción de la lectura que actualmente se realizan.
Exigir a los docentes investigadores alta productividad para perpetuar un justo y oportuno apoyo técnico y socioeconómico. Para exigir, hay que dar.
Reconocer los méritos de los grandes hombres y mujeres que han dedicado su vida a la ciencia, y, con ella, al verdadero progreso del país. Se muestran como héroes nacionales muchos individuos que poco contribuyen al desarrollo, y se deja de reconocer a aquéllos cuyo aporte al progreso universal es difícil de cuantificar.
Si permitimos que nuestra ciencia y la universidad, como lo están actualmente, sigan huérfanas y descarriadas por la desidia, jamás conquistaremos la soberanía y seguiremos siendo dominados.
El autor es: Docente UCV-Maracay
aerg58@gmail.com

lunes, 18 de agosto de 2014

LA VERDADERA "RESISTENCIA POPULAR".

La autentica resistencia popular está en la manera como la gente afronta el día a día para satisfacer sus necesidades básicas. Basta observar el maltrato al que están expuestas diariamente las personas que acuden a los sitios expendedores de los productos básicos de la cesta alimentaria. Insultos, empujones, desmayos, personas de la tercera edad y en situación de discapacidad que no son tomadas en cuenta en su condición de vulnerabilidad. El nivel de escazes de productos alcanza el 40% en las ciudades del interior del país, según cálculos de los especialistas. A esto se le suma la caída de la actividad productiva. Por ejemplo, actividades económicas que anteriormente definían la vocación tradicional en ciertas zonas del país, hoy presentan un futuro incierto. Tenemos el caso del estado Sucre, con la actividad pesquera, la producción de azúcar con los Centrales Azucareros, la producción de sal y cacao, sin que las autoridades hayan presentado una evaluación del impacto de la estatización de estas empresas.  Sólo sabemos que el desempleo ha crecido y lo único que sostiene la vida económica de la región es el empleo público y la actividad informal y la consecuente precariedad en las condiciones socio-laborales de los trabajadores es alarmante. Mientras tanto, hay una clase política o como diría Lechner un "mercado político" que se nutre y fortalece con esta situación. Ya que su sobrevivencia política y acceso al poder es más fácil si el pueblo está sometido, lesionado diariamente en su autoestima y consumido en una larga e inmensa fila para dar de comer a su familia. A esto se reduce la condición ciudadana y se contradice completamente con un sistema político que dice poner por delante al ser humano. Cada vez se le ven más las costuras al tejido y la opción parece ser la pura y cruda resistencia.
 Imagen tomada de www.madurada.com
 

¿POR QUÉ ALGUNOS EMIGRANTES VENEZOLANOS FRACASAN?  by  Olivier Fadox Hernándezz  /  Tomado de: http://www.venezolanosenchile.com.ve/ O...